#MeToo
Imagen que representa el movimiento #MeToo. For All Womankind

Todo empezó con cuatro periodistas convocando a unas decenas de mujeres de diversos medios de comunicación a una reunión en el sótano de un restaurante de Madrid para coordinarse de cara a la huelga feminista convocada para el próximo 8 de marzo por la igualdad de las mujeres.

Unas horas más tarde ya eran 1.700 las comunicadoras de prensa, radio, televisión y gabinetes de todo el país, e incluso corresponsales internacionales, interesadas en reivindicar cambios ante las discriminaciones de las mujeres en el sector de la comunicación y adheridas al grupo de Telegram (un servicio de mensajería de móvil instantánea) en apoyo a la convocatoria.

En la estela de los movimientos de mujeres denunciando desigualdades y abusos, como la caja de pandora del mundo de la cultura o el #MeToo, a nivel internacional, más de 5.800 periodistas, realizadoras, fotógrafas y comunicadoras han puesto hasta el momento su firma bajo un manifiesto en el que además de apoyar la huelga de 24 horas prevista para el 8 de marzo denuncian que en el sector también se da la brecha salarial, el techo de cristal, la discriminación a la conciliación o el acoso.

El manifiesto —firmado a título individual aunque muchas han incluido el medio para el que trabajan para que trascienda la pluralidad—solicita a las respectivas empresas más transparencia salarial, promociones a puestos intermedios de más mujeres, o el fin del acoso online.

Las organizadoras recuerdan que el texto consensuado sigue abierto a más adhesiones en la web lasperiodistasparamos y que se leerá el próximo 8 de marzo a las 12.30 horas de la mañana frente al Palacio de la Prensa, en Callao. Para esa jornada de protesta, las promotoras instan a sus compañeras a sumarse a la movilización "en la medida de sus posibilidades y circunstancias" contra el "mismo machismo" que sufren las mujeres del resto de sectores.