Celaya visita la unidad de cataratas del Hospital Nuestra Señora de Gracia
Celaya visita la unidad de cataratas del Hospital Nuestra Señora de Gracia EUROPA PRESS

Esta Unidad de Alta Resolución de Cirugía de Catarata aúna a los oftalmólogos de los hospitales Miguel Servet, Royo Villanova y Nuestra Señora de Gracia, que se desplazan a este último centro para operar a los pacientes, según ha explicado el jefe de Servicio de Oftalmología de los sectores sanitarios I y II de Zaragoza, Luis Pablo Júlvez, que integra a los tres hospitales mencionados.

Con fecha de diciembre de 2017 se habían realizado 19.197 intervenciones y hace unos días se superaron los 20.000, ocasión con la que la unidad ha recibido la visita del consejero de Sanidad del Gobierno de Aragón, Sebastián Celaya.

El responsable sanitario ha subrayado que la creación de esta unidad y el sistema de organización que posee es una iniciativa que proviene "de los propios profesionales" que realizaron esta propuesta para dar respuesta a la "gran demora" que sufrían estas intervenciones, que "no son urgentes", pero para las que había "muchas personas esperando".

Tras la puesta en marcha y consolidación de una forma de organizar el trabajo diferente "prácticamente han desaparecido las demoras" y ningún paciente espera más de seis meses, un "hito" que es un "ejemplo" de actuación para otras patologías, ha dicho Celaya, que ha reconocido que las listas "descienden más despacio de lo que me gustaría", si bien "llevan un camino de disminución".

Por su parte, el jefe de servicio ha precisado que la lista de espera que poseen es "técnica" ya que dos meses es "lo que cuesta preparar al paciente para la cirugía".

11.000 NUEVOS PACIENTES AL AÑO

Luis Pablo Júlvez ha explicado que la catarata es una patología asociada a la edad y en Aragón, con una población envejecida, entran cada año en las listas de espera entre 10.000 y 11.000 personas para ser operadas de esta afección, que en el 90 por ciento de los casos no tiene especiales complicaciones y cuya cirugía posee una complejidad baja, si bien se considera una cirugía mayor para el ojo.

Según ha precisado, supone la pérdida de transparencia de cristalino, que es el responsable de enfocar las imágenes, y supone la primera causa de ceguera en el mundo, aunque es reversible y al operarla se devuelve al paciente la función visual que tenía.

Ha añadido que se aconseja la intervención cuando la agudeza visual está entre el 40 y 50 por ciento y ha aclarado que si una vez que se considera necesaria pasa el tiempo "las condiciones del cristalino cambia y los resultados no son tan buenos".

Por eso, este profesional se planteó la necesidad de reducir las listas de espera a través de la sanidad pública, en un momento que se derivaban muchos pacientes a la privada, y propuso un modelo de organización que consiste en que cuando una persona de las áreas de salud I y II de Zaragoza entra en lista de espera, pasa a ser gestionado por el Hospital Nuestra Señora de Gracia.

"Hacemos una gestión unificada de pacientes", fijando en la primera cita como va a ser todo el proceso y los días en que los que han de realizarse el preoperatorio y el postoperatorio, con visitas al día siguiente de la operación, una semana después y un mes después, ha relatado Júlvez.

Según ha dicho, esto permite "que las personas no tengan que esperar mucho rato", además de que se efectúan en un centro que tiene "gran accesibilidad" ya que está ubicado en el centro de Zaragoza y se encuentra bien comunicado.

MAYOR TRABAJO

El jefe del servicio ha indicado que la mayor carga de trabajo tiene lugar en el proceso pre y postoperatorio, y no tanto por las intervenciones quirúrgicas, que tienen una duración media de unas dos horas y media.

Ha indicado que atienden entre 35.000 y 38.000 consultas al año en esos procesos, "una sobrecarga importante para un hospital de estas dimensiones". No obstante, ha subrayado que este trabajo, que se desarrolla en una zona específica del hospital cedida para esta unidad, consigue que los hospitales Royo Villanova y Miguel Servet puedan centrarse en cirugías más complejas, que requiere de más recursos y material.

En este punto, ha apuntado que en este periodo el número de trasplantes de córnea se ha duplicado y se han incrementado un 200 por ciento las cirugías mayores de todo tipo, sumando 9.544 las realizadas en 2017 entre los sectores I y II.

Júlvez ha resaltado que esta unidad hace del Hospital Nuestra Señora de Gracia el que mayor volumen de cataratas realiza en España "con ventaja" y ha comentado que cuentan con 20 quirófanos a la semana y realizan 640 cirugías al mes.

Estas cifras se mantienen estables desde 2015, si bien la unidad comenzó a operar en mayo de 2013, con cinco quirófanos a la semana y 160 cirugías al mes, para pasar en enero de 2014 a siete quirófanos y 216 cirugías y al año siguiente a las cifras ya señaladas.

Inicialmente, atendían a pacientes de sus sectores, pero ahora también acogen a los de los hospitales de Barbastro, Huesca, Alcañiz, Calatayud y Clínico. En 2013, se realizaron 2.584 intervenciones y 5.982 en 2017. Además, si se tiene en cuenta las realizadas también en el Miguel Servet y el Royo Villanova se superaron las 7.300, con un aumento de cirugías del 245 por ciento.

EFICIENCIA Y ESTÁNDARES DE CALIDAD

El jefe de Servicio de Oftalmología de ambos sectores sanitarios ha explicado que la unidad posee unos estándares de calidad y eficiencia "muy elevados" y el 99 por ciento de los pacientes que entran en ella salen operados, con un índice de complicaciones muy bajo, del 1,74 por ciento, siendo del 0,8 por ciento en el caso de las complicaciones graves.

Al respecto, el jefe de Sección de la Unidad de Alta Resolución de Cirugía de la Catarata, José Manuel Larrosa, ha detallado que las graves son infecciones, sangrado e inflamación del ojo, que se consiguen evitar desarrollando unas pautas de profilaxis con unos procedimientos establecidos para que todos los pacientes las sigan, entre otras cosas, gracias a la programación de las visitas.

Por otra parte, los especialistas han manifestado que desde hace un año la unidad dispone de láser para las operaciones, aunque este no se utiliza en todas ellas, sino en las que su uso permite una mayor precisión por las características del ojo, de forma que ayuda a tener unos resultados mejores que con la técnica convencional.

Larrosa ha comentado que desde que se posee el láser han ido realizando mejoras tecnológicas para su mayor eficacia y ha precisado que se trata de "aparatos muy caros que están en etapas iniciales de desarrollo y comercialización", que necesitan de una especialización por parte de los profesionales para su uso y que suponen un mayor tiempo de intervención.

El jefe de Servicio de Oftalmología ha indicado que el coste de cada operación en esta unidad es de 607 euros, incluidos los gastos de personal, una cifra "por debajo de lo que supondría externalizarla" y que supone un "ahorro para el sistema sanitario".

También ha subrayado que todo el personal de la unidad está especializado y, además, se cuenta con un área de Investigación, Desarrollo e Innovación, puesto que la unidad desarrolla estudios y realiza formación en colaboración con la Universidad de Zaragoza y con el Instituto de Investigación Sanitaria de Aragón, que él preside en estos momentos.

Larrosa ha puntualizado que esta unidad dispone de técnicas punteras y su objetivo es "estar en la cresta de la ola" en cuanto a tecnología, ofertando unos recursos "que de otra manera solo estarían en la sanidad privada".

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