Tarta tatin
Tarta tatin BENDITA LOCURA

Cualquier excusa es buena para hablar de una de las tartas más clásicas, ricas y con más versiones: la tarta de manzana. Así que cuando nos hemos enterado de que este 3 de marzo se celebra el Día Internacional de la Tarta de Manzana -que también tiene su versión americana el 13 de mayo con el Apple Pie Day- hemos tenido claro qué toca cocinar este fin de semana.

Más allá de las muchas versiones que existen, básicamente la tarta de manzana consiste en una masa quebrada a la que se le colocan manzanas troceadas y que puede hornearse y presentarse tal cual o cubierta con otra capa de la misma masa. "A veces se le añade una compota o bien una crema pastelera que marida muy bien con el dulzor un punto ácido de esta fruta, y con eso ya tendríamos una tarta extraordinaria", nos explica Moncho López, de la pastelería Levadura Madre.

Aunque se desconoce la fecha de invención de este postre, si se sabe que ya en el siglo XVI era un plato popular en Centroeuropa y las Islas Británicas, desde donde se extendió al resto de Europa y después a las colonias americanas, que rápidamente convirtieron el apple pie casi en el postre nacional por excelencia. Caliente y con una bola de helado por encima, la verdad es que cuesta resistirse.

Las mejores manzanas

"La manzana es la fruta por excelencia en repostería -apunta López- porque aguanta muy bien el calor, pero también porque su sabor combina con muchos ingredientes y al mismo tiempo tiene el equilibrio perfecto entre humedad y textura".

¿Pero cuál es la mejor variedad para quines se animen a preparar esta tarta en casa? Algunas variedades funcionan mejor en crudo, por ejemplo la Fuji japonesa, que es jugosa y crujiente, mientras que otras son perfectas para hacerlas asadas por su punto de acidez, como es el caso de la manzana Reineta", apunta David Monzón, del gastrobar Bendita Locura Coffee & Dreams.

Aunque las más usadas a día de hoy en pastelería son las reineta, golden o granny smith, en realidad la mejor idea es usar las propias de cada zona. Básicamente porque, según explica Monzón, a la hora de la verdad, las diferencias entre los diferentes tipos de manzana no afectan demasiado al resultado final de la tarta, ya vayan en forma de compota o asadas y cortadas sobre la masa.