Nuevo disco de una de las voces más originales y únicas de nuestro panorama musical: Que corra el aire (Warner).

Luz Casal que sabe mejor que la mayoría que el tiempo no está para desperdiciarlo responde con esa sabiduría ajena a la prepotencia a todo lo que le preguntamos.

¿Esperanza por encima de todo en este disco?
Sí, pero en todos lo míos la hay. Siempre he querido que aunque los temas fueran densos hubiera una puerta abierta, que el drama no lo inundara todo.

A veces, como dice en una de sus canciones, ¿es mejor una caída que vivir en una nube de mentira?
Sí, mejor eso a vivir la vida ajena. Tenemos predisposición a vivir a través de los otros; y para eso ya está la literatura o las artes. Uno tiene que vivir su propia vida. Hay que mirar hacia dentro mucho más que hacia fuera.

¿Cómo de difícil ha sido llegar a esa certeza?
Todos los estímulos que nos ofrecen es para que tú abandones tu propio yo para convertirte en no se sabe qué. Tienes que tener un conocimiento de ti misma, que nunca será completo, afortunadamente en mi caso. Te estimula y te da la sensación de que no estás desperdiciando tu vida.

En el disco planea mucho esa idea: "Ojalá nos demos cuenta de que estamos de paso"...
Sí, porque estamos aquí de prestado. Hay que vivir la vida y no a una velocidad tal o cual, sino según tus necesidades y apetencias, y nada más. Estamos un rato solo aquí, y es un viaje además marcado, con un destino definido. Yo considero muchas horas perdidas en analizar la vida del otro. Desde bien pequeña aprendí a no fijarme en los demás para fijarme en lo que me venía bien para mi trabajo y para mi persona.

¿Muy complejo conciliar la vida personal con una vida profesional tan intensa?
Ha sido una suerte haber empezado muy pequeña en la música . Eso me ha dado un carácter que es: "Me dedico a la música por vocación". Si he tenido alguna debilidad o me han embaucado, he sabido reaccionar y decir: ese camino no es para mí. Y no soy juez de casi nada: no me gusta nada juzgar. En mi caso he tenido libertad para hacer lo que me ha dado la gana.

Empezar tan pronto ¿ha hecho que sienta que ha perdido muchos momentos: infancia, adolescencia..?
Hace años pensaba que me había perdido cosas de la adolescencia porque hay muchas de esas experiencias que no las he vivido, pero nunca he lamentado la vida que elegí. No se puede tener todo, cuando eliges hay consecuencias y he asimilado esas consecuencias. La elección ha sido tan deseada que valía la pena.

¿Es éste su trabajo más de verdad?
Jamás he cantado algo que no haya querido, aunque no sean temas de mi propia historia. Cuando elijo letras ajenas es porque me inspiran. Y cuando haces lo que sentías que tenías que hacer, llevas la cabeza bien alta. Con todas las consecuencias. Llevaban 20 años pidiéndome que hiciera un disco de las características de Piensa en mí ,con canciones clásicas, y tenía claro que no lo haría hasta que lo decidiera. Ese día lo hice.

¿Alguna canción que sea más usted?
La canción que más me representa es Entre mis recuerdos. Representa un momento en el que había un sentimiento de pérdida muy grande.

¿Inevitable tener frustraciones pese a todo?
Y dudas. ¿Para quién hago esto? Para compartirlo, claro, y dices: hay gente que le interesa lo que hago.

¿Ha vivido las crisis de los 40, 50 o 60?
Pero ¿por qué? Hay que vivir cada época, saber amoldarse a las distintas décadas. Es un desperdicio hundirte por cumplir 40. Seguro que eres más inteligente ahora que hace 20 años, y tienes más formación de lo que significan las cosas. Y si eres menos atractivo para el sexo que te guste, es que tampoco vas a estar todo el día odiándote. ¿Qué quieres, acumular mucho? Te llega con uno, ¿no? O con dos. Es verdad que hay gente que al llegar a una edad, pasados los 50 o 60, se deprime un poco, pero a mí me parece un desperdicio. Lo que pierdes por un lado por otro lo ganas seguro.

Pero no es tan sencillo, hay que aguantar un poco el tirón de los años, que siempre afecta...
Ya, pero es que no queda otra que aguantarse. Si no, pues pones fin. Pero hay muchos estímulos, la historia es fascinante. Cuando no quieras ir de copas puedes quedarte en casa y leer. Yo crisis de esas no tengo, me niego. Ni a los 40, ni a los 20 ni a los 60.

¿De qué manera cambia haber sufrido cáncer dos veces?
En que sabes que el tiempo no está para desperdiciarlo, y tienes la sensación de jugar con bolas extra. Me parece un insulto y de desagradecida tomar una actitud de: «jo, voy a cumplir un año más». ¿Y qué quieres entonces, no cumplirlo?

¿Qué hace cuando siente amenazada su armonía?
Tengo una vida armónica entre lo privado y lo profesional en general. Mis objetivos son: ser buena persona, genial a ser posible en lo que hago y responsable. Cuando veo que me desequilibro, se me enciende una lucecita que me dice: "Prima, ¿dónde vas?". Y me digo: "bájate". Ya bastante tengo con mis pensamientos y cómo manejarlos.

Cuando ha estado con cáncer...
Hice dos discos cuando los tuve. Y conozco el sentimiento del hastío y el del dolor profundo pero yo no creo que jamás merezca la pena morir.