En el servicio de media y larga y distancia los dos trenes que comunican la capital española con la cántabra y viceversa -y que continúa este último hacia Alicante-, y a bordo de los cuales viajan 210 pasajeros, acumulan cerca de dos horas y media de demora en cada uno de sus respectivos trayectos.

Según han informado desde Renfe a Europa Press, el principal problema se encuentra en el intercambiador de Villamuriel de Cerrato, en Palencia, donde cambia el ancho de los ejes de las vías.

Así, el tren que salió de Madrid hacia Santander a las 7.45 horas y el que partió a las 7.05 de esta ciudad hacia la capital y que continúa hasta Alicante acumulan cerca de dos horas y media de retraso cada uno.

Por su parte, los de cercanías han registrado "pequeños retrasos" en los servicios que prestan a primera hora de la mañana, aunque a mediodía funcionaban "con bastante normalidad", segun fuentes de Renfe.

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