Emisiones diésel
Un vehículo emite humo en una imagen de archivo. CC

La Justicia alemana abrió este martes la puerta a que las ciudades, por razones medioambientales, prohíban circular a los vehículos diésel más contaminantes, una sentencia aplaudida por los ecologistas y que el Gobierno de Berlín trataba de evitar.

El Tribunal Superior de lo Contencioso-administrativo consideró en dos sentencias sobre los casos de Stuttgart y Düsseldorf que las ciudades, para garantizar que se respeten los límites de contaminación atmosférica, pueden tomar esa medida sin esperar a una ley nacional o a un posicionamiento del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (UE).

El fallo, que podría afectar hasta a vehículos diésel con el estándar comunitario "Euro 5", comprados hace pocos años, subraya que las medidas que se tomen deben ser en todo caso "proporcionadas".

Además, el tribunal prevé excepciones en cualquier prohibición -para trabajadores manuales o servicios de emergencias, por ejemplo- y descarta compensaciones para los damnificados por una medida de este tipo.

La sentencia tiene una enorme repercusión en Alemania pues afecta a ciudades, "Länder" y al Estado federal y a particulares y empresas que utilizan vehículos diésel, y pone de nuevo en la diana al sector del motor, el primer exportador del país, que podría tener que afrontar nuevas demandas para modificar los motores diésel, tras el escándalo del fraude en las emisiones.

La canciller alemana, Angela Merkel, incidió al ser preguntada al respecto en una rueda de prensa en que son "ciudades concretas" las que podrían verse afectadas y que de la sentencia no se derivan "en ningún caso" repercusiones para "toda la superficie del país o todos los propietarios de vehículos".