El Parc de les Aus cierra sus puertas
Una familia saluda, ayer, a las cabras del parque. Júlia Pérez Beckley
El Parc de les Aus de Vilassar de Mar cerró ayer definitivamente las puertas al público después de 32 años de historia. Decenas de visitantes se acercaron durante el día para despedirse de la flora y fauna del parque.
 
Un grupo de jubilados de Zaragoza fueron los primeros en llegar. «Nos han dicho en el autocar que hoy era el último día de visita y, viendo todo esto tan cuidado, me da mucha pena», comentó Pilar. La noche anterior, unas 50 personas se acercaron a las instalaciones para poner velas y pedir en silencio una solución.
 
Disputa en los juzgados
 
Todo empezó hace cuatro años, cuando la madre de la propietaria del parque y otra hija dieron por finalizado el acuerdo para el usufructo de los terrenos, a cambio de un alquiler simbólico. Los juzgados dieron la razón a las primeras. Con el parque clausurado, una de las principales preocupaciones es ahora trasladar y encontrar alojamiento para las 300 especies diferentes de aves y las decenas de reptiles y mamíferos, incluidos dos chimpancés, Julio y Tico.
 
«Es la peor época porque las aves están en pleno proceso de cría y todos los animales sufren igual o más lo que supone un traslado», afirmó una cuidadora. Esta misma inquietud la comparte la Generalitat, que ya había pedido por escrito a la juez ser más flexible con los plazos de desalojo, que ha de completarse el próximo 8 de julio.
 
Hay interés de algunos municipios del Maresme en ubicar el Parc de les Aus. «Es un proceso largo y por ahora la prioridad son los animales», Marta Vinyals, portavoz del parque.