El decreto aprobado, que fue enviado en noviembre de 2017 al Consejo Consultivo para recabar su informe preceptivo, "sustituirá y mejorará" al que está vigente actualmente y que es el Decreto 104/2010, figurando entre los cambios más relevantes por ejemplo las modificaciones necesarias para orientar las acciones de atención a la diversidad hacia una prevención primaria y generalizada, con detección temprana de la posibles necesidades educativas de cada menor.

El nuevo texto contempla el desarrollo de programas preventivos desde un enfoque de 'prevención primaria' a diferencia del anterior que era 'prevención secundaria' y estando dirigido "al éxito escolar" desde la Educación Infantil y Primaria, como el Programa Impulsa iniciado este curso académico para que la intervención y el desarrollo de programas que favorecen el proceso de aprendizaje de forma temprana se realice con carácter general, para todo el alumnado.

La nueva norma también habla de "la intervención de otros agentes de la comunidad educativa que pueden colaborar en la implementación del currículo, integración de aprendizajes y mejora la atención inclusiva", dejando abierta la posibilidad de incorporar en el futuro al sistema educativo los perfiles profesionales que sean necesarios para mejorar la atención a los colectivos con más necesidades.

Todo ello con el fin de profundizar en la política iniciada desde este curso 2017-2018 con la incorporación de 36 Educadores Sociales a los centros que más atención requieren, no sólo en el ámbito de la inclusión, sino en el de la convivencia; o la de 13 Terapeutas Ocupacionales que "aportan una significativa mejora" en la calidad de la atención que se da al alumnado de los Centros de Educación Especial de Canarias y Centros Ordinarios de Atención Educativa Preferente de Motóricos.

También contempla la intervención del maestro de apoyo a las NEAE, no sólo para el alumnado ya valorado, como ocurría con antelación, sino para el alumnado en los primeros años de escolarización que, sin llegar a presentar discapacidad u otro tipo de necesidad específica, sí presente limitaciones en las habilidades académico-funcionales, y pueda intervenir con estos en el entorno de su grupo-clase.

En cuanto a los recursos personales y específicos para la atención a las necesidades educativas contempla nuevas formas de organización e integración en el aula ordinaria, en las que colaboran con el profesorado del área, para que las intervenciones con el alumnado se realicen dentro del grupo-clase siempre que sea posible. Se pretende que la separación del alumnado con NEAE de sus grupos de referencia sea la mínima y las intervenciones sólo se realicen fuera de los mismos en los casos absolutamente necesarios.

Respecto a las medidas para atender a la diversidad en Educación Infantil y Primaria también destacó el apoyo idiomático para el alumnado no hispanohablante que, si bien estaba recogida en el anterior decreto, el nuevo permitirá que por primera vez desde este curso esté computado el horario para trabajar con este alumnado, del que hasta ahora sólo disponían los centros de Educación Secundaria.

También se hace referencia, dentro de la clasificación de las Necesidades Específicas de Apoyo Educativo, a las "dificultades en el ámbito de la comunicación y el lenguaje" que anteriormente se encuadraban dentro de las dificultades específicas de aprendizaje (DEA) o en el alumnado con especiales condiciones personales y/o historia escolar (ECOPHE); y en cuando a la adaptación a la normativa sobrevenida desde el año 2010, se actualiza el concepto de TGD (trastorno generalizado del desarrollo) y se sustituye por Trastorno del Espectro del Autismo.

Además la nueva norma contempla la escolarización del alumnado con necesidades educativas especiales en programas de Formación Profesional Adaptados FPA, posibilitando a este alumnado obtener un certificado de profesionalidad de manera que le permita su inserción en el mercado laboral, y que sustituyen a los Programas de Cualificación Profesional Inicial Adaptados.

También recoge las concreciones curriculares adaptadas para el alumnado escolarizado en las aulas enclave y centros de educación especial, publicadas mediante la Orden de 10 de febrero de 2016, por la que se establecen las concreciones curriculares adaptadas para el alumnado escolarizado en las aulas enclave y centros de educación especial de la Comunidad Autónoma de Canarias, organizadas en tres ámbitos de experiencias, salvo la concreción de tránsito a la vida adulta que incluye además el 'ámbito laboral' para que los aprendizajes estén orientados a proporcionar al alumnado las oportunidades para adquirir un desarrollo integral.

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