Presentación del panorama de la fiscalidad autonómica y foral 2018
Presentación del panorama de la fiscalidad autonómica y foral 2018 CGE-REAF

Baleares se encuentra entre las regiones con el IRPF más elevado para rentas medias y bajas en 2017, según el estudio 'Panorama de la Fiscalidad Autonómica y Foral 2018', publicado por el Registro de Economistas Asesores Fiscales de España (REAF-REGAF) del Consejo General de Economistas (CGE).

La XVII edición del estudio ha sido presentada este lunes por el presidente del CGE, Valentín Pich, y el presidente del REAF, Jesús Sanmartin, quienes han abogado por simplificar y armonizar los impuestos, de forma que se establezca un impuesto tipo por parte del Estado y las CCAA tengan "cierta" potestad normativa.

En concreto, Baleares es la cuarta comunidad con el IRPF más alto para las rentas de 20.000 euros; la quinta para las rentas de 30.000 euros; y la cuarta para las de 45.000 euros.

En cambio, Baleares es la tercera con el IRPF más bajo para las rentas de 110.000 euros; y, más cerca de la media estatal, la séptima en el caso de las de 300.000 y 600.000 euros.

DIFERENCIAS CON LAS COMUNIDADES QUE MÁS Y MENOS PAGAN

Para realizar la comparativa de la tributación en este Impuesto por Comunidades, el estudio parte de un contribuyente soltero y sin hijos con edad inferior a 65 años y sin discapacidad ni ninguna otra circunstancia personal que pudiera darle derecho a deducción estatal o autonómica y sin obtener rentas diferentes a la del trabajo.

Así, una renta de 16.000 euros paga 58,06 euros más en Baleares que en Madrid, la que tiene el IRPF más bajo, pero 118,71 euros menos que en Cataluña, la que tiene el IRPF más alto para este tramo.

En el extremo opuesto, un contribuyente de 600.000 euros paga 19.403,11 euros más en Baleares que en Madrid, de nuevo la región con el IRPF más bajo, pero 4.860,46 euros menos que en la Comunitat Valenciana, la que tiene el IRPF más alto para este tramo.

NECESIDAD DE UN MARCO REGULATORIO ESTÁNDAR

Pich ha denunciado la "oscuridad" en materia impositiva a nivel autonómico, ya que "no hay información transparente y no puede haber competencia", y ha alertado sobre la falta de un marco regulatorio estándar, al tiempo que ha hecho hincapié en que hay que conseguir que la financiación autonómica "se pueda entender" ante la complejidad actual, algo de lo que "no tiene culpa el Gobierno", sino que obedece a la "realidad institucional" española. En esta línea, ha criticado la "teatralidad" y "demagogia" en torno al debate sobre la reforma del sistema de financiación autonómica.

A su vez, Sanmartin ha explicado que el 82 por ciento de los ingresos impositivos de las CCAA procede de los grandes impuestos (IVA, IRPF e Impuestos Especiales), y ha indicado que, aunque la recaudación en general crece desde el año 2010, todavía no se ha recuperado en el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP) y Actos Jurídicos Documentados (AJD).

Del estudio se concluye que la competencia fiscal entre CCAA da resultados dispares, ya que en IRPF y Patrimonio no hay una tendencia definida al alza o a la baja, en Sucesiones y Donaciones la competencia es "claramente" a la baja tras varios cambios normativos, y en ITP y AJD, al alza.

DONACIONES Y SUCESIONES

El estudio también realiza una comparativa por comunidades sobre otros tributos. Así, un balear de 30 años que reciba una donación de 800.000 euros en metálico de su padre -sin un destino específico y sin que tenga ningún grado de discapacidad-, pagará 56.000 euros en concepto de Impuesto de Donaciones frente a los 208.159 euros de Andalucía, o los 200 euros de Canarias.

Por otro lado, si un balear soltero de 30 años que herede bienes de su padre por 800.000 euros -de los que 200.000 euros corresponden a la vivienda del fallecido-, tendría que pagar 5.950 euros en concepto de Impuesto de Sucesiones, frente a los 155.393,76 de Aragón, o el caso de Andalucía, donde está bonificado en su totalidad.

En lo que respecta al Impuesto sobre el Patrimonio, en el caso de patrimonios de 800.000 euros, un balear paga 280 euros por este impuesto, mientras que en Aragón se pagan 1.164,37 y en Madrid no se paga; en patrimonios de 15 millones de euros, en Baleares se pagan 375.790,74 euros por este impuesto, frente a los 418.155,60 euros de Extremadura, en contraposición con Madrid, donde también está bonificado en su totalidad.

TRIBUTOS PROPIOS

Durante la presentación del estudio el presidente del CGE, Valentín Pich, ha explicado que los tributos propios suponen una "escasa" fuente de financiación para las autonomías, ya que representan solo el 2,2% de la recaudación tributaria en 2016, año en el que la recaudación aumentó en 122,5 millones a través de estos gravámenes.

La mayor parte de estos impuestos giran sobre el agua, con un 78,8% de la recaudación, ha detallado la profesora de Economía Aplicada de la Universidad de Murcia, María José Portillo.

En el caso de Cataluña, es la región con un mayor número de tributos propios, al contar con 18, de los que tres han sido declarados inconstitucionales, tras haber reformado el impuesto sobre grandes establecimientos comerciales, y haber creado cuatro nuevos tributos propios.

Sin embargo, el peso de los tributos propios en Cataluña es menor que en Baleares, pese a que el archipiélago tiene menor número de tributos -canon de saneamiento de aguas, impuesto sobre los premios de juego del bingo e impuesto sobre estancias turísticas-.

A través de sus 18 tributos Cataluña recaudó 630 millones en 2016, un 3,2 por ciento de sus ingresos totales, lo que la sitúa por debajo de Baleares, donde los ingresos por tributos propios (120,5 millones) suponen un 3,8 por ciento del total.