Los hechos tuvieron lugar sobre las 7.55 horas del pasado domingo, cuando se recibió una llamada en el Centro de Control de la Policía Local de Gijón, en la que se informaba que un turismo, marca Citroën Xsara Picasso había colisionado varias veces por alcance, contra un taxi en Oviedo y se había dado a la fuga en sentido a Gijón. De hecho, el propio taxista lo había seguido hasta la entrada a la ciudad.

Poco después, sobre las 8.10 horas, una patrulla de la Policía Local interceptó al citado vehículo en la calle Álvarez Garaya. Al dirigirse al vehículo, los agentes observaron que el conductor presentaba síntomas de encontrarse bajo la influencia de bebidas alcohólicas. En este sentido, en las pruebas de alcoholemia a las que fue sometido, arrojó un resultado de 0.52 y 0.48 mgr/l.

Según declaración del propio taxista, este se encontraba en la calle Muñoz Degraín de Oviedo, parado en una zona de carga y descarga para que se apease un cliente, momento en el que el conductor posteriormente detenido se posicionó detrás de él, golpeando su taxi hasta tres veces y abandonando el lugar sin interesarse por los daños. El vehículo del detenido fue inmovilizado y puesto a disposición judicial.

Por otro lado, la Policía Local de Gijón, durante el fin de semana, practicó 319 Pruebas de alcoholemia en los distintos controles realizados en la ciudad. En concreto, siete conductores fueron detenidos por circular con una tasa de alcohol en aire espirado superior a 0,60 mgr/litro, cuatro fueron denunciados en vía administrativa por una tasa de alcohol en aire espirado inferior a 0,60 mgr/litro.; y uno fue denunciando en vía administrativa tras dar positivo en las pruebas de detección de drogas.

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