Según el escrito de acusación del Ministerio Fiscal a los que ha tenido acceso Europa Press, el acusado -que llevaba trabajando para la citada empresa desde el año 2004- firmó con la víctima en septiembre de 2009 un producto de inversión a plazo fijo que consistía en una inversión única de 50.000 euros que el asegurado rescataría en el plazo de un año con los intereses correspondientes.

Tras firmarse el acuerdo, la víctima -que falleció en 2014 por lo que son sus cinco hijos los que reclaman- ingresó el dinero en una cuenta del Banco Santander por lo que Generali Seguros emitió la correspondiente póliza.

Sin embargo, y siempre según la Fiscalía, el agente de seguros acudió un año después "con intención de obtener un ilícito patrimonial y obrando con el propósito de manifestar una inversacidad en el tráfico jurídico" presentando una imitación falsa del beneficiario de la póliza y solicitando la transferencia de los 50.800 euros a una cuenta a nombre del acusado.

Para el fiscal estos hechos suponen un delito de estafa en concurso ideal con un delito de falsedad en documento mercantil, por lo que solicita -además de la pena de prisión- que indemnice a los hijos de la víctima así como a la compañía para la que era agente de seguros en aquel momento.