Los Mossos d'Esquadra han detenido este lunes al presunto autor del doble homicidio del pantano de Susqueda (Girona), ocurrido el pasado mes de agosto. El arrestado es Jordi Magentí Gamell, un vecino de Anglès de unos 60 años, que fue condenado por matar su ex mujer a tiros en 1997, y también ha sido detenido un hijo del presunto autor.

Según ha informado la Policía de la Generalitat, la detención se ha producido en la localidad gerundense de Santa Coloma de Farners y el proceso de detención se ha agilizado después de que fuentes cercanas a la investigación confirmaran que el presunto autor tenía intención de irse a vivir a Colombia, en donde vive su actual pareja.

"No tenemos ni una sola duda de la autoría",manifestó tajantemente el jefe de la División de Investigación Criminal de los Mossos, Antonio Rodríguez, quien puntualizó que el proceso queda pendiente de las diligencias judiciales y ha recordado la necesaria presunción de inocencia hasta que se produzca una sentencia.

Rodríguez ha subrayado la dificultad de la investigación, que ha calificado de "muy laboriosa y complicada" y de la que ha precisado que se inició con dos premisas como eran las de descartar relación del entorno familiar y de amistades de las víctimas o que se tratase de una desaparición voluntaria.

Este jefe de los Mossos ha criticado que durante estos meses hayan aparecido "opinadores que hablaban de motivos diversos del entorno de la familia que eran del todo desafortunados y que han causado más mal que bien". "Estamos trabajando en una reconstrucción más profunda de los hechos", ha añadido.

El presunto autor del doble crimen fue trasladado a una propiedad suya en Anglès para proceder a un registro que duró cerca de siete horas y al que asistieron tanto Magentí Gamell como su hijo. En él, se revisaron las tres plantas de la vivienda en busca de pruebas que confirmasen que Magentí Gamell es el autor del asesinato como sostiene la investigación, como en el caso de su hijo, por un asunto vinculado al tráfico de drogas, según informan fuentes de la investigación.

Su hijo ya contaba con antecedentes por delitos contra la salud pública y, después de la detención de su padre, al que los Mossos d'Esquadra responsabilizan del doble crimen, se ha producido la suya en el paseo Països Catalans de Salt.

Planeaba viajar a Colombia

Según fuentes de la investigación, Magentí Gamell planeaba viajar próximamente a Colombia, donde se encuentra su mujer desde hace meses.

Las víctimas del crimen fueron los jóvenes Marc H. L., de 23 años y vecino de Arenys de Munt (Barcelona), y Paula M. P., de 21 años y vecina de Cabrils (Barcelona), que habían acampado junto al pantano de Susqueda y cuyos cadáveres fueron encontrados en el embalse desnudos y con signos evidentes de violencia tras semanas de búsqueda.

El titular del Juzgado 2 de Santa Coloma de Farners asumió la instrucción del caso y decretó el secreto de las actuaciones. Durante estos seis meses, los Mossos de la Unidad de Desaparecidos han llevado a cabo la investigación de los hechos. Según fuentes policiales, el detenido era conocedor de la zona donde se produjo el crimen, puesto que vive en el entorno del pantano, y no tenía relación con las víctimas ni con la entorno de sus familias.

Fue la fuerte sequía vivida en España durante gran parte de 2017 lo que propició que los cuerpos de ambos jóvenes, a los que se buscaba desde el 26 de agosto en las inmediaciones del pantano de Susqueda (Girona), aparecieran flotando en el pantano. Uno flotaba sobre el escaso y turbio caudal de la laguna mientras que el otro había encallado en una pared lateral. El hallazgo lo hizo la unidad subacuática de los Mossos.

Según las investigaciones, ambos murieron de forma violenta e intentaron borrar las huellas. El cuerpo del hombre llevaba a la espalda una mochila cargada de piedras para que el cadáver se fuera al fondo del pantano, algo que no pudo conseguirse con el paso de los días por el escaso caudal del mismo.

Los dos jóvenes eran residentes en las localidades barcelonesas de Cabrils y Arenys de Munt y disfrutaban de unos días de vacaciones en Girona, donde tenían previsto visitar Tamariu, una pedanía perteneciente la municipio gerundense de Palafrugell, y el Montseny, así como hacer una excursión en un kayak por el pantano, donde se les perdió de visto el 24 de agosto. Su familia dio la voz de alarma dos días después, tras no tener noticias de ellos.

Un coche hundido con premeditación

El lugar donde aparecieron los cuerpos es de difícil acceso y está a medio camino de la playa donde el 28 de agosto encontraron el coche de la pareja, un Opel Zafira con toda su documentación, enseres y varios escritos. Alguien lo había manipulado para lanzarlo al agua y hacerlo desaparecer al fondo del pantano. Por eso, los investigadores creyeron que detrás del doble crimen podía haber alguna persona conocedora de la zona.

El kayak de los jóvenes también lo pincharon expresamente y pusieron piedras de grandes dimensiones dentro para intentar hundirlo.

La autopsia confirmó que la chica encontrada en el pantano de Susqueda recibió un disparo a la cabeza.

Los jóvenes fueron vistos por sus familias por última vez el jueves 24 de agosto, y la última imagen que se tiene de ellos es una captura de un cajero automático de La Cellera de Ter (Girona) que fue difundida por los Mossos en su Twitter.