Electroestimulación muscular
Electroestimulación muscular (EMS, por sus siglas en inglés)), en una imagen de archivo. MARCO VERCH / WIKIMEDIA COMMONS

Los neoyorquinos que no tengan bastante con los ejercicios tradicionales que ofrecen la mayoría de los gimansios disponen ahora de la oportunidad de experimentar emociones más fuertes, o al menos más electrizantes, en un nuevo local de fitness recién abierto en la zona del Upper East Side de Manhattan. El nombre del sitio, Shock Therapy, ya anticipa lo que uno podrá encontrar allí.

El gimnasio ofrece la posibilidad de estimular los músculos con descargas eléctricas, mediante el método conocido como electroestimulación muscular (EMS, por sus siglas en inglés), o estimulación neuromuscular eléctrica (ENE). Los impulsos se generan en un dispositivo que se aplica con electrodos adheridos a la piel próxima a los músculos que se pretende estimular,  o a la ropa. Las descargas imitan el potencial de acción proveniente del sistema nervioso central, causando la contracción muscular.

La técnica ha sido descrita como complementaria para el entrenamiento deportivo, y, aunque se han detectado algunas contraindicaciones, con casos de rabdomiolisis (una ruptura de las células musculares que provoca la liberación a la sangre de sustancias que podrían llegar a causar un daño renal), parece ser cada vez más popular, especialmente entre atletas y miembros de clases adineradas.

Según informó la cadena de televisión estadounidense ABC, para poder acceder a una de estas clases (normalmente individuales, pero también en grupos de seis personas) es necesario usar una ropa especial, sobre la que se colocan los cables y electrodos. La clase está controlada por un instructor, que se asegura de que el cliente mantenga la postura adecuada y de que la potencia de la descarga sea la adecuada.

La corriente hace que los músculos se contraigan y se estiren, tal y como ocurre durante el ejercicio físico tradicional, pero muchas más veces. Según señalaba a la mencionada cadena el creador de Shock Therapy, Esra Avuolu, 30 minutos de EMS equivalen a tres horas de ejercicio físico normal.

Una sesión de media hora cuesta 55 dólares (44,7 euros).