La Policía Local de Sevilla ha detenido en la madrugada de este domingo a dos hombres, que rondan los 40 años de edad, con 35 y 20 detenciones anteriores cada uno, y el primero, además, reclamado judicialmente, por un presunto delito de robo en un establecimiento comercial del casco antiguo de la ciudad.

Los hechos se han producido durante la madrugada, cuando el centro de control del 092 recibió una llamada alertando del posible robo que dos hombres estaban llevando a cabo en un comercio de la calle Chapineros, aportando además la descripción física y la indumentaria de ambos, según ha informado el Ayuntamiento en un comunicado.

De inmediato, se enviaron dos patrullas de la Policía Local y llegaron al lugar, una por la calle Álvarez Quintero y la otra por calle Chicarreros, siendo orientados por varios vecinos hacia la dirección que habían tomado estos presuntos ladrones. Los agentes consiguieron localizarlos en la Cuesta del Rosario cuando intentaban acceder a un vehículo que les esperaba para marcharse, momento en el que fueron detenidos.

Asimismo, en el vehículo se encontraba una joven de unos 25 años, sin antecedentes penales, quien reconoció estar esperándolos aunque dijo desconocer qué estaban haciendo, versión corroborada por ambos detenidos, que habían dicho a la joven que iban "a comprar tabaco". Estos habían roto la persiana metálica de la entrada del local y el cristal de la puerta.

500 FUNDAS DE MÓVILES Y TABLETS FALSIFICADAS

Por otra parte, la Policía Local de Sevilla ha abierto diligencias judiciales a un joven, de unos 30 años, como presunto autor de un delito contra la propiedad intelectual, a quien se le ha intervenido un total de 500 fundas de móviles y tablets falsificadas.

Así, la sala de control del 092 envió a una patrulla a una tienda de la Avenida Luis de Morales, en el Distrito Nervión, donde una ciudadana había solicitado presentar una queja al no ser atendida por el responsable. Una vez en el lugar, los agentes comprobaron que el responsable del comercial había entregado la hoja de reclamaciones preceptiva y, además, demoraba intencionadamente su correcta cumplimentación.

En este marco, la Policía Local comprobó que el local no tenía expuesta la licencia municipal de apertura en lugar un visible y, tras solicitarla, el responsable no la entregó a la autoridad.

Los agentes realizaron una inspección del establecimiento comercial y localizaron en los expositores de venta fundas de teléfonos móviles y tablets. En concreto, el número superaba el medio millar, con logotipos de marcas conocidas. Sin embargo, el establecimiento carecía de registro que certificara la originalidad de los mismos.

Por ello, los policías intervinieron la mercancía para realizar la correspondiente peritación, mientras que los responsables de la tienda alegaron que "no los tenía para la venta, sino para ser regalados".

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