Fotograma de 'Secuestrando el Tíbet'
Fotograma de 'Secuestrando el Tíbet' GAMANPROD

El largometraje, obra del director Juanma Chevarrías y del productor Samuel Sebastián, recorre la historia del Tíbet y su "atroz colonización", al tiempo que repasa cómo España se convirtió en el "único país en admitir una querella por genocidio y crímenes de lesa humanidad contra exdirigentes del Ejecutivo chino", un proceso que quedó paralizado con la modificación de la jurisdicción universal, según han explicado sus autores a Europa Press.

Para ello, se sirve de testimonios como el exmagistrado Baltasar Garzón; el abogado José Elías, que redactó la querella contra el Gobierno chino; el lama y miembro del parlamento tibetano en el exilio, Tubten Wangchen; el experto en historia del Tíbet, Josep Lluís Alay; o el lama Lamsang del Centro Nagarjuna en València, además de varios

refugiados tibetanos en España.

Chevarrías y Sebastián ponen el foco en el "genocidio" y "la invasión china en un país independiente como el Tíbet", donde sus ciudadanos "ven totalmente limitadas sus libertades" y "viven con miedo, militarizados". "Cuando a representantes del Gobierno chino se les aplaude aquí, tenemos que preguntarnos a quién se le aplaude y qué políticas hace", ha señalado el director.

Los autores del documental han resaltado que, "por primera vez en la historia del Tíbet, un ciudadano encausó por lesa humanidad a exdirigentes políticos de China", y que fue precisamente en España.

"Teníamos una deuda pública de un billón de euros y el 20 por ciento la había comprado China. Así lo dijo (el exministro de Asuntos Exteriores) José Manuel García Margallo. Ese es el valor que tenían los derechos humanos, les pusimos precio", han aseverado, antes de resaltar la "injerencia del poder legislativo sobre el judicial", en relación a la reforma de la jurisdicción universal de 2014.

Los derechos humanos "nacieron en Europa en el s.XVIII y parece que hemos evolucionado, pero en realidad nos estamos cerrando en nuestra torre de marfil", ha lamentado, por su parte, Sebastián. "'Secuestrando el Tíbet' nos quita esa venda", ha destacado.

"EXPERIENCIA VITAL Y ANÁLISIS"

La idea de rodar el documental nació de los viajes de Chevarrías a la India y las montañas del Himalaya, que despertaron su curiosidad sobre visitar el Tíbet. "Allí, a la espera de un visado, nos tuvieron retenidos una semana. Luego te asignan un guía provisional para controlarte y limitan las zonas a las que puedes ir", ha añadido.

Allí descubrió un Tíbet "militarizado" y vivió una experiencia "muy negativa", en un ambiente "totalmente movilizado" y con la "libertad coartada incluso como turista". "Pensé que había que reivindicarlo de alguna manera", ha indicado.

Por ello acudió a Samuel Sebastián, responsable de la productora valenciana GAMANProd, que se interesó "por esa mezcla de experiencia vital con análisis de un conflicto" que vertebra el proyecto, al ahondar en unos hechos "que afectan al mundo occidental y especialmente a España", mientras retrata un "genocidio deliberadamente oculto por los intereses económicos de España en China", ha explicado el cineasta.

Ambos han coincidido en destacar, entre los testimonios que recoge la cinta, el de Tubten Wangchen, representante en Europa del Gobierno en el exilio del Tíbet, "pero al mismo tiempo una de las víctimas, un refugiados que vio cómo asesinaban a su madre embarazada", han relatado.

De él han resaltado "su falta de odio hacia el Gobierno chino porque entiende que el que actuó fue el Gobierno". "Desde el punto de vista de los occidentales, que parece que siempre necesitamos tener un enemigo, él es todo lo contrario. Responde a la mentalidad tibetana de paz y serenidad", ha explicado Sebastián.

A 4.400 EUROS DEL ESTRENO MUNDIAL

'Secuestrando el Tíbet' no ha contado con subvenciones ni apoyos institucionales, sino que lo han financiado la productora y sus autores. Está prácticamente terminado, pero han iniciado un 'crowdfunding' para recaudar 4.400 euros y poder, por una parte, incluir una grabación restante y, por otro lado, dar difusión internacional a la obra.

El documental se preestrenó el pasado 13 de febrero en València, dentro del Festival Internacional de Cine y Derechos Humanos 'Humans Fest'. Son precisamente este tipo de certámenes, aunque fuera de Europa, la pantalla a la que sus creadores aspiran para el estreno mundial del documental, una proyección que prevén para finales de verano.

"Al mismo tiempo, contactaremos con televisiones, pero es un documental y un tema incómodo, interesa poco", han lamentado, antes de avanzar que, no obstante, planean celebrar proyecciones por España acompañados de refugiados tibetanos.

"Este documental es de actualidad, no hoy sino también mañana y dentro de diez años, por la vergüenza que pasamos en España al no hablar de este tema cuando tuvimos el primer juez en admitir una querella, algo que nos pasó tan cercano y que la gente no conoce; pero, sobre todo, por sus consecuencias en la jurisdicción universal", han destacado los autores.

La intención es, por tanto, "despertar conciencia"

y "mostrar cómo hay unos intereses económicos por encima de los intereses humanos, que tienen un precio": "Podemos tener una vida acomodada, pero el precio son los derechos humanos en otros países", han asegurado. "Nuestra intención es contar dos historias, el secuestro de un país y de la Justicia", han zanjado.

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