Según un comunicado, los sanitarios han denunciado públicamente que la falta de enfermeros y auxiliares de enfermería está poniendo en riesgo la salud de los presos de este centro, por lo que desde EUIB han pedido al Gobierno que valore dicha escasez de personal.

Concretamente, se necesitan 11 enfermeros y siete auxiliares, un número que actualmente se reduce a menos de la mitad, según ha informado la agrupación. Además, de un total de entre 1.200 y 1.300 reclusos, el 80 por ciento de ellos toma algún tipo de medicación, en su mayor parte ansiolíticos o antidepresivos, han destacado desde EUIB.

Los sanitarios han afirmado que hay muchos enfermos crónicos que sufren, por ejemplo, VIH y que, en el último año, el servicio de atención sanitaria ha caído "drásticamente" por el elevado volumen de trabajo que soportan, han manifestado.

Asimismo, EUIB ha cuestionado al Gobierno si es cierto que este año "no se ha podido llevar a cabo la vacunación contra la gripe, aunque cuentan con las vacunas en prisión". Otra cuestión que ha sido presentada al Gobierno central trata sobre cómo afecta esta falta de personal a la dispensación de medicamento a los internos con trastornos psiquiátricos.

El coordinador de EUIB, Juanjo Martínez, ha declarado que esta batería de preguntas, que ha sido presentada al diputado Ricardo Sixto de Unidos Podemos, ha sido necesaria "para poner en conocimiento del Gobierno la grave situación sanitaria que sufren los internos".

En este sentido, ha recordado que "la condena de los internos es la privación de libertad, el resto de derechos sociales y humanos los conservan en su totalidad, por lo tanto los derechos sanitarios, entre el que se encuentra la calidad del servicio, son intactos y por lo tanto se debe garantizar por todos los medios la correcta atención de todos los presos".