El asunto deriva de la controversia suscitada en 2017 en torno al edificio del número 35 de la calle Cristo de la Sed, obra del arquitecto Aníbal González, autor de monumentos tan emblemáticos como la Plaza de España, declarada bien de interés cultural (BIC) e icono de la exposición iberoamericana celebrada en Sevilla en 1929.

Y es que después de que el edificio fuese vendido y los nuevos propietarios optasen por su demolición para la construcción de viviendas, pues el mismo no gozaba de ninguna protección, diferentes voces reclamaron su conservación al tratarse de una construcción obra de Aníbal González y una reminiscencia de la arquitectura regionalista de comienzos del siglo XX. Merced a tales peticiones, el pleno del Ayuntamiento aprobaba en julio una moción en favor de salvaguardar el inmueble.

En respuesta a dicho pronunciamiento del pleno, y una vez salvados los trámites y aprobaciones por parte de la Gerencia de Urbanismo, el pleno del Ayuntamiento aprobaba en septiembre toda una serie de medidas destinadas a proteger los inmuebles del entorno de Nervión que guardasen valor patrimonial por su relación con la arquitectura regionalista del siglo XX.

Así, se aprobaba suspender provisionalmente la concesión de licencias de demolición o reforma en el eje comprendido entre las calles o avenidas de Luis Montoto, Cruz del Campo, Cristo de la Sed, Goya, Alejandro Collantes y Beatriz de Suabia, así como en la zona que conforman las calles Juan de Dios, Juan de Padilla, Beatriz de Suabia, Deán Bermúdez, Marqués de Nervión y Antonio de Solís, además de la plaza Antonio Aparicio Herrero.

Esta suspensión temporal de la concesión de licencias de demolición o reforma afecta además a diez inmuebles aislados encuadrados también en todo este entorno, como son los casos del número 53 de la calle Cardenal Lluch y del número uno de la avenida Ciudad Jardín, por ejemplo. La suspensión tiene un plazo de un año ampliable a dos, quedando exentos los solares y los casos de obras menores.

AL CATÁLOGO PERIFÉRICO

Se trata de una medida provisional mientras la Gerencia de Urbanismo estudia qué edificios de estilo regionalista ubicados en las citadas zonas son "merecedores" de protección. Una vez identificados tales inmuebles, la idea es incluirlos en el catálogo periférico del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), para que gocen de catalogación y por ende de protección.

En la misma línea, se aprobaba una modificación del Plan General de Ordenación Urbana, para incluir directamente en su catálogo periférico diferentes edificios de titularidad municipal que tienen valor patrimonial pero carecen de protección. Se trata de los edificios municipales de Villa Pombo, Villa Encarnita y Villa Julita. Además, la operación contemplaba la inclusión en el catálogo periférico del edificio que sobrevive de la antigua cárcel de La Ranilla, el parque que lo rodea y el antiguo Hotel Triana del distrito homónimo.

A partir de ahí, y según la documentación recogida por Europa Press, el Ayuntamiento ha resuelto que dado que los edificios municipales de Villa Pombo, Villa Encarnita y Villa Julita y los vestigios de la antigua cárcel de La Ranilla están directamente afectados por las medidas orquestadas en Nervión, lo más "conveniente" es circunscribir exclusivamente a dicho procedimiento las actuaciones relativas a tales construcciones.

Por ello, la modificación del PGOU destinada a incluir en su catálogo periférico edificios de titularidad municipal que tienen valor patrimonial pero carecen de protección queda reducida al antiguo Hotel Triana. A tal efecto, el pleno ordinario de este lunes debatirá y someterá a votación la aprobación provisional de una modificación del PGOU, para incluir en su catálogo periférico al citado edificio de las calles Clara Jesús Montero y Manuel Arellano.

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