Emily Ratajkowski
La modelo Emily Ratajkowski acude a una fiesta que realizó una revista femenina. GTRES

Hubo un tiempo en que pasar por un quirófano daba cierto respeto. Miedo, más bien. Y si se podía evitar, se evitaba. Lejos de eso, la obsesión por esculpir el cuerpo ha dado pie a que se entre y salga  de los quirófanos como si fueran los probadores de una tienda. Quitas y pones.

Narices, pómulos, culos, pechos... casi todo es susceptible de ser alterado quirúrgicamente y las distancias son cada vez menores entre las posibilidades que da el bisturí con las expectativas de cada uno. ¿Quieres parecerte a Angelina Jolie? Te sometes a 50 operaciones como hizo una mujer en Irán y ya está. ¿Que tu ídolo es Melania Trumph? Gastas 50.000 dólares y listo. 

¿Te sientes avergonzado de tu ombligo? ¿O solo quieres ir a la moda como le pasa al clan Kardashian? Lo cambias también. El número de personas que quiere modificar su ombligo ha aumentado considerablemente y los hay que acuden a la consulta del cirujano con una foto del ombligo celebrity que quieren.

Existe incluso un tamaño perfecto y es aquel que presenta forma ovalada y con una orientación vertical. ¿Por qué?  Da una apariencia más alargada del torso y el abdomen parece más delgado.

Los procedimientos que 'alteran' el ombligo se  denominan umbilicoplastia, cuestan desde los 2.000 hasta los 7.000 euros (en función de tipo de tratamiento) y las razones para someterse a este tipo de cirugías son variadas. A veces, las intervenciones surgen como parte de otras cirugías relacionadas con el abdomen, como es el caso de la abdominoplastia, según los expertos.

🐚

Una publicación compartida de Alessandra Ambrosio (@alessandraambrosio) elFeb 18, 2018 at 2:55 PST

La doctora en cirugía estética María José Castro comenta que en España es habitual realizar la corrección de "ombligos ptósicos tras los embarazos, la creación de neo-ombligos, así como el cierre de piercings previos".

Cuando se trata de mujeres que han dado a luz y quieren recuperar su figura, los médicos recomiendan ser pacientes. "Hay que esperar unos seis meses tras el parto para que la recuperación del abdomen sea completa y así poder valorar problemas y tratarlos", alega el doctor Eugenio Lalinde. 

Cirugía más frecuente en mujeres

Una pérdida de peso considerable es otro de los motivos que mueve a algunas personas a pasar por el quirófano. "Se producen excesos de piel y descolgamiento, y el ombligo pierde su forma original", añade el cirujano plástico.

En estos casos, se realiza una abdominoplastia. La doctora Castro explica que en este procedimiento se elimina el exceso de piel remanente tras el adelgazamiento y el ombligo se centra y redondea.  

También acuden a consulta personas que están interesadas en mejorar el aspecto de las pequeñas arruguitas o eliminar alguna cicatriz en esa parte del cuerpo. "Ahí, se usa láser sobre la piel de la zona con la intención de producir un estímulo para la formación de fibras de colágeno", dice la doctora Castro.

El láser aplicado debajo de la piel sirve para disolver pequeños cúmulos de grasa y ayudar a la retracción de la piel,  pudiendo mejorar el aspecto general de esta zona.

Según los cirujanos de la  Asociación Española de Cirugía Estética Plástica (AECEP) este tipo de intervención es mucho más habitual en mujeres, ya que tanto el ombligo como el resto del abdomen se ven afectados principalmente tras los embarazos.

Las interesadas rondan "los 30 y 45 años que es cuando ya se ha terminado de tener los hijos", matiza Castro.