Pedro Sánchez, secretario general del PSOE.
Pedro Sánchez, secretario general del PSOE. PSOE

El PSOE ve agotado al Gobierno y no descarta la posibilidad de pedir abiertamente un adelanto electoral. Varios miembros de la dirección socialista han incrementado la presión contra Rajoy y el PP en las dos últimas semanas, y estudian ahora los distintos escenarios y la posibilidad de exigir al Ejecutivo que avance las generales, que, en principio, no tendrían por qué celebrarse antes de 2020. La clave para tomar la decisión final será comprobar si Rajoy es capaz de aprobar los presupuestos y si prosigue la parálisis en el Congreso.

Hace poco más de un mes, a mediados de enero, el PSOE ya denunció que la legislatura estaba "agotaba", olía a "formol", y que Rajoy estaba en una fase de "fin de ciclo" en la que era completamente "incapaz" de "liderar cualquier iniciativa política". Lo hizo por boca de Guillermo Fernández Vara, presidente de Extremadura y número uno del Consejo de Política Federal socialista, quien, sin embargo, evitó pedir elecciones y se excusó en que la potestad de convocarlas es exclusivamente del presidente del Gobierno: "Nosotros intentamos formar Gobierno y no pudimos. No está en nuestras manos", replicó a los periodistas.

Desde entonces, la ofensiva del PSOE contra el Gobierno se ha recrudecido y, en los últimos días, distintos portavoces han elevado el tono. En una entrevista en El Mundo el 17 de febrero, el número tres del PSOE, José Luis Ábalos, avisó al Ejecutivo de que debería plantearse convocar a los españoles a las urnas si no es capaz de aprobar las cuentas de 2018. El pasado martes, la portavoz de los socialistas en el Congreso, Margarita Robles, pidió que "se vaya" si no es capaz de gobernar; y el jueves, en una asamblea con militantes y simpatizantes en Bilbao, Pedro Sánchez afirmó que "un Gobierno sin presupuestos no puede hacer nada". "Y si no puede hacer nada, ¿de verdad lo necesitamos?", se preguntó el secretario general.

Fuentes de la dirección del PSOE consultadas por 20minutos insisten en que el Gobierno está "paralizado, sin pulso ni capacidad de gobernar" y completamente "noqueado". En lo que va de año no se ha aprobado ninguna iniciativa legislativa en el Congreso, y en 2017 salieron adelante 34, de las que 21 (el 62%) fueron reales decretos y las restantes 13 (38%), leyes o leyes orgánicas. De esas 13, tres fueron transposiciones de directivas europeas –entre ellas, la nueva ley de Contratos del Sector Público– ; una, los presupuestos; y otras dos, la actualización del cupo y el concierto vascos.

Estas mismas fuentes socialistas apuntan que, si el Ejecutivo "no es capaz"de sacar adelante los presupuestos y pretende seguir gobernando "a golpe de decreto", se contempla la posibilidad de reclamar un adelanto electoral. Especialmente si prosigue la "parálisis" en el resto de áreas.

En esta legislatura el Gobierno ha vetado decenas de iniciativas legislativas de la oposición que suponían un incremento del gasto o una reducción de los ingresos públicos. Otras tantas proposiciones esperan en un cajón a que la Mesa del Congreso, controlada por PP y Cs, deje de prorrogar el plazo para presentar enmiendas, lo que impide que lleguen al Pleno para su aprobación definitiva.

En la cúpula del PSOE creen que el Gobierno tendrá muchas dificultades para sacar adelante los presupuestos, porque el PP ha aplazado una y otra vez la fecha que se ha ido marcando como objetivo. "Todo apunta a que no los aprueba", comenta un integrante de la dirección socialista, que deja claro una vez más que el PSOE no aprobará esas cuentas bajo ningún concepto y que presentarán unas cifras alternativas.

En Ferraz, finalmente, asisten con cierta satisfacción a la "pugna de poder" que mantienen PP y Cs, y a los esfuerzos del partido de Rajoy para frenar a su primer competidor electoral viable en el campo del centroderecha en décadas. Mientras tanto, en el campo progresista, los socialistas ven definitivamente ganada la batalla con Podemos.