Así lo ha expuesto a Europa Press la responsable de Relaciones Institucionales de Amnistía Internacional, Amparo López, quien ha dicho que la situación en el país es "altamente preocupante" porque "no hay seguridad", especialmente en los pueblos pequeños.

Ha comentado que algunos grupos se están "apropiando" de las tierras de los campesinos y a otros los están asesinando. "Se están cometiendo auténticas barbaridades y el Estado no da protección en los pueblos pequeños", ha apuntado.

López ha reclamado que el acuerdo de paz "no se quede en un papel" y recordado que en agosto del año pasado se alcanzó un principio de acuerdo con los grupos políticos para suscribir una declaración de manera unánime, tal y como ocurrió con los refugiados, pero finalmente se retiró por "decisión política".

Además, ha explicado que el año pasado murieron más de 100 activistas en defensa de los Derechos Humanos en Colombia, y la organización de Amnistía Internacional en Canarias ha logrado acoger en La Palma a Doris Valenzuela, activista a quien mataron a dos de sus hijos y otra hija fue violada.

"La sacamos de allí porque su vida corría gran riesgo", ha agregado.

En cuanto a los refugiados, ha valorado la "gran respuesta" de las instituciones canarias, con declaraciones de apoyo a la acogida del Parlamento, el Gobierno de Canarias y más de una treintena de ayuntamientos, entre otras, pero "no hay voluntad" del Estado.