Ciudad de la Justicia de València
Ciudad de la Justicia de València EUROPA PRESS

Así consta en una resolución, facilitada por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV), en la que la jueza condena al edil y exalcalde de Benicull, Joan Vicente Geribés, por un delito leve de falta de respeto a la autoridad.

Los hechos se remontan al 6 de abril de 2017 durante una reunión en el despacho de la alcaldesa, Amparo Giner. En ella, Geribés le llamó "payasa" y le dio un manotazo haciendo que el bolígrafo que sujetaba en la mano saliera despedido, según consta como probado en la resolución.

La jueza considera que el hecho de que el denunciado le llamara "payasa" -a la primera edil- y le hiciera un gesto que provocara que el bolígrafo que ésta tenía en la mano saliera disparado "tiene cabida en la falta de respeto o consideración debida a la autoría, sin que llegue al extremo de calificarse como agresión".

La alcaldesa declaró durante el juicio que estaban en una reunión para aclarar un tema de unos cohetes, en la que también estaba presente un concejal de Izquierda Unida y un encargado de una pirotecnia. Se trataba de averiguar qué había pasado con la aparición de unos cohetes en un local municipal.

Giner aseveró que en el encuentro le recriminó a Geribés haber tenido dos años los cohetes en un local del ayuntamiento -cuando era alcalde- y no gestionarlo. Entonces, dijo que éste la llamó "payasa" dos veces y que luego le dio un manotazo en la mano y salió disparado el boli que llevaba en la mano.

Aseveró que en otras ocasiones este concejal ya había mostrado una actitud de menosprecio y que lo había expulsado dos veces del pleno. También explicó que si denunció más tarde fue porque lo estuvo pensando y que grabó la reunión porque el denunciado solía tergiversar lo que se decía.

Por su parte, el concejal afirmó que la reunión la pidió él porque se le acusaba de quedarse dinero. Reconoció que le dijo "una y no dos veces" payasa, que perdió los nervios porque la denunciante no les dejaba hablar y que a él también se le faltó el respeto acusándolo de ladrón y que se había quedado dinero de la gente del pueblo.

Señaló que ella estaba con un boli encima de su cara y él no le tocó la mano en ningún momento ni le dio un manotazo, sino que se apartó el bolígrafo de la cara y, de hecho, ella se quedó con la tapa en la mano.

Por su parte, un testigo presente en la reunión, concejal de Izquierda Unida, manifestó que el denunciado se levantó y se fue a buscar a la alcaldesa y le dijo "payasa más que payasa". Luego le dio una palmada en la mano y le pareció una desconsideración hacia la primera edil.

El encargado de la pirotécnica que también estaba en el encuentro indicó que Geribés elevó el tono de voz, aunque la alcaldesa también, y lo increpó con el boli diciéndole 'lladre'. Él contestó, según su versión, "cállate payasa" y le dio en la mano y el boli salió despedido.

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