'Mira lo que has hecho'
Una imagen de la serie 'Mira lo que has hecho', con Berto Romero y Eva Ugarte. MOVISTAR

El cómico estrena este viernes en Movistar+ la serie Mira lo que has hecho, una comedia entre tierna y gamberra en la que se interpreta a sí mismo en la tesitura de ser padre primerizo, junto a la actriz Eva Ugarte.

Interpreta a un cómico, con hijos, que se llama Berto, ¿no es un poco el colmo de la vaguería como actor?
Sí (risas). Pero podemos acusar de lo mismo a Jerry Seinfeld, Larry David, Ignatius Farray...

Ya estamos con el "y tú más"...
Ya es como un género en sí mismo, la serie hecha por un cómico en la que se interpreta a sí mismo. Tiene cosas muy chulas. Una de las cosas que más me apetecía hacer es jugar con las expectativas que tiene el público. La gente opina una cosa de mí, o me ve de una determinada manera y quería romperles eso con una cosa diferente.

No parece ya tan fácil...
No, de vago nada, es más difícil aún porque es muy complicado jugar con tu propio personaje. Creo que interpretar a otro es más fácil en realidad.

¿Hay muchos pasajes biográficos?
Hay mucho biográfico pero yo siempre lo matizo, porque es una biografía contada desde la ficción. Lo que he hecho es ficcionar mi vida, yo no soy Jorge Sanz, que no se tiene que inventar nada porque su vida es fascinante. En mi caso mi vida es mucho es más normal. Pero sí que los materiales que he utilizado para construir esta ficción proceden de lo real.

¿Cómo se hace eso?
Con anécdotas que a lo mejor me han pasado de una manera más suave o que estuvieron a punto de ocurrir, o que le ocurrieron a otro y las he mezclado con experiencias mías... A veces son miedos o cosas que me obsesionaban cuando mi primer hijo era pequeño. Te pongo un ejemplo: a mí me daba miedo dormirme por la calle. Pasaba tanto sueño que temía dormirme en el parque mientras mi hijo jugaba y que la gente me hiciera fotos y eso lo llevo a la serie pero de una forma terrible. Eso no es verdad, no es biográfico, pero nace de algo que he sentido.

"Yo he llegado a pelármela con María Teresa Campos", dice el Berto de la serie. ¿Cuánto hay de biográfico es esto?
¿Pero qué clase de noticia quieres redactar con esto? (risas). Si te interesa esto de masturbarse te puedo decir, parafraseando al Nexus-6 de Blade Runner, he visto cosas que vosotros no creeríais. Me la he pelado con cosas que ni siquiera imagináis.

Como cualquier varón, por otro lado...
Como cualquier homo sapiens.

¿Lo más duro de la paternidad es escuchar consejos?
Es una de las cosas más duras porque además no hay cuórum, nadie tiene ni idea, ni siquiera los profesionales del asunto. Sería normal que si un pediatra te dice que un niño hasta tal edad no puede comer según qué alimento, todos los pediatras te dijera lo mismo y no es así. Es una cosa increíble.

 Pero nadie se calla, ¿no?
No hay cuórum pero todo el mundo habla. Es como el fútbol: todo el mundo es entrenador. Todo el mundo te dice "eso es terrible, hay que hacerlo así". Metiendo mierda. A la gente le encanta asustar.

¿Se puede superar todo con el humor?
Yo creo que sí, he usado el humor en mi vida para superarlo todo, incluso momentos muy traumáticos. Cuando le das una vuelta te ríes y te curas, porque la risa cura. No sé por qué no la usamos más, si la tenemos a mano. Hay que relativizar y distanciarse de todo y echarte una risa, porque funciona. Pero vamos, que no me quiero poner en plan Paulo Coelho.

No, iba bien, continúe...
No es tan sólo que si te ríes te encuentras mejor, que neurológicamente es así, es que aplicar el sentido del humor supone aplicar perspectiva, ver las cosas desde otro ángulo y eso te hace más sabio... y menos pesado (risas).

En la primera escena acaba salpicado de sangre... ¿cómo hicieron esa escena?
Pues la hicimos con chocolate y algún tipo de puré de fresas o frutas del bosque. Me lo aplicaba un tipo con una brocha mojada en eso. Y costó mucho, mucho, porque o echaba poco y entonces no se notaba o no me daba bien en la cara o echaba demasiado... parece una tontería y nos costó.

¿Ha visto la serie con sus hijos?
No, porque no es una serie para niños para nada. La verán si quieren verla cuando sean adultos y les tendré que explicar el asunto.

Hay una escena en la serie en la que las pasa canutas cuando su familia ve un monólogo suyo, ¿A usted le da vergüenza verse en la tele después?
No me da vergüenza pero no me veo, porque ya me tengo visto y me veo los fallos. Al principio sí lo hacía, para aprender, pero ahora sé si lo he hecho bien o mal y no me veo porque me aburro.

En la serie aparecen muchos otros temas de la vida de hoy en día...
Ha sido un poco involuntario, no teníamos la intención de hacer un retrato generacional pero al final nos ha salido, porque si hablas de la paternidad y lo hablas desde tu generación haces un dibujo de lo que te rodea. Como efecto secundario refleja mucho el momento actual. Esa sensación que planea por la serie de pérdida de la intimidad, de agobio constante, de gente que te está juzgando todo el rato, de no saber con seguridad qué hay que hacer...

¿Quién se ha quedado con el muñeco que hace de bebé?
Creo que era alquilado. Era un muñeco hiperrealista de esos que llevan pelito y todo, era un poco creepy [horripilante].

¿Cómo eligieron los cameos?
No es una serie de cameos, de hecho queríamos huir un poco de eso, aunque hay tres actores y un personaje popular. Como hemos hecho una serie en la que todos los actores son desconocidos, para intentar que parezca mi vida real. Los actores conocidos nos los permitimos cuando los personajes imaginan. Y si yo me imagino a mi hijo, ¿cómo me lo voy a imaginar? Pues como Luis Tosar, claro que sí, que para mí es el top, es crema.