Presentación de la Encuesta de Necesidades y de Inclusión Social
Presentación de la Encuesta de Necesidades y de Inclusión Social EUROPA PRESS

El 85% de las personas con bajos ingresos de Navarra que se encontraban en paro en 2016 y a las que no se les había realizado una oferta de empleo el último año, se incorporarían a un empleo en el plazo de 15 días en el caso de recibir una oferta.

Es uno de los principales resultados de la Encuesta de Necesidades y de Inclusión Social (ENIS), realizada por el Instituto de Estadística de Navarra en el año 2016, en la que se analiza la situación y evolución de las personas que en el año 2014 tenían bajos ingresos en Navarra (personas residentes en viviendas cuya Unidad de Consumo, según renta, era inferior a 10.279 euros al año). Se realizaron 768 entrevistas para representar un universo de 58.340 viviendas y 165.083 personas. Esta cifra es la que marcaba la tasa de riesgo de pobreza de Navarra en el año 2014, que era el 24,2% sobre el conjunto de la población.

Los datos de la encuesta han sido presentados este jueves en rueda de prensa por la directora general de Inclusión Social del Gobierno de Navarra, Gema Mañú, y el director del Servicio de Observatorio de la Realidad Social, Antidio Martínez de Lizarrondo.

Gema Mañú ha explicado que la encuesta se realizó en 2016 en un momento en que se estaba elaborando el diagnóstico del Plan Estratégico de Inclusión Social y Plan Integral de Infancia y Adolescencia. El objetivo del estudio ha sido "tener más información específica de las necesidades y problemas de las personas y hogares en riesgo de pobreza, así como identificar posibles perfiles y casuísticas". En última instancia, ha dicho, se buscaba "tener más conocimiento y mayor precisión, contar con más datos que nos ayudaran a planificar mejor los recursos y respuestas a las necesidades que teníamos que abordar" los dos planes mencionados.

Por su parte, Antidio Martínez de Lizarrondo ha señalado que "hemos visto una acumulación de necesidades y vulnerabilidades en muchos aspectos de la vida cotidiana y material de estas personas" y ha incidido en la necesidad de poner en marcha los planes de inclusión social y de infancia y adolescencia "para atender estas necesidades".

Según revela la encuesta, el 31% de las personas de bajos ingresos y desempleadas entrevistadas recibieron una oferta de trabajo en los últimos 12 meses. De las ofertas, el 57% culminaron en una contratación. Del resto, el principal motivo por el que la oferta de empleo no cristalizó 31,1%) fue porque en el proceso la persona no fue seleccionada.

Por sexos, el 53% de las personas que viven en hogares con bajos ingresos son mujeres; el 24% tienen menos de 18 años; el 20,4% de los casos no tienen nacionalidad española de origen y se recoge un 7,2% de personas con algún tipo de limitación.

EL 49% NO TIENE ESTUDIOS O TIENE ESTUDIOS BÁSICOS

La encuesta ha analizado en el perfil de formación de las personas encuestadas revelando que un 49% no tiene estudios o tiene estudios básicos. El 17,6% tiene formación en educación primaria incompleta o menos (por un 3,9% del total de población en edad de trabajar); un 31,4% tiene educación primaria (frente a un 15,8% del total de población); un 8,1% tiene un grado medio de Formación Profesional (o FP1); un 14,5% de las personas están tituladas en FPII o Grado Superior y un 11,6% poseen titulaciones superiores.

Además, los datos explican que en el 36,6% de estas personas se produjo un abandono temprano de la formación, aunque un 22,1% manifiesta interés por retomarla.

MAYOR PRECARIEDAD EN EL MERCADO LABORAL

El paro es la causa más recurrente de vulnerabilidad. Así, en el 43,8% de los hogares con bajos ingresos no hay personas ocupadas. Martínez de Lizarrondo ha resaltado que, en 2016, mientras que la tasa de paro en Navarra era del 10%, este sector de la población representaba el 24,9%.

Otro factor que incide es las limitaciones en alguno de los miembros del hogar, que afectan al 17% de los casos computados; en un 16% de los hogares hay personas de más de 80 años y en el 10% de los casos se trata de hogares monoparentales con hijos o hijas menores.

De quienes tienen trabajo, pero figuran en el sector de población con bajos ingresos, el 25,6% trabaja por cuenta propia y el 64,4% por cuenta ajena. En todo caso, la precariedad de sus empleos es una característica muy común. Por ejemplo, el 36,8% de los trabajadores asalariados trabajan a jornada parcial (un 32,2% de los cuales de manera involuntaria). En cuento a la contratación, mientras que la contratación temporal en Navarra era del 24,9%, en las personas de bajos ingresos alcanza el 50,6%. Igualmente destacable, es que un 1,5% declara que trabaja sin formalizar un contrato.

También destaca la incidencia del paro de larga duración. Así, de este sector de la población, un 61,1% llevaba doce meses o más en paro, y un 11,5% llevaba más de cuatro años sin empleo.

Las circunstancias laborales en particular y los bajos ingresos en general provocan que un 58,4% de estos hogares no pueda permitirse una semana de vacaciones al año; un 49,8% de los casos no pueda afrontar un gasto imprevisto; un 15,2% no pueda mantener la vivienda con una temperatura adecuada en invierno y el 16,9% tenga muchas dificultades para llegar a final de mes.

Dentro del hogar destaca también la carencia de algunos bienes de consumo, como por ejemplo lavavajillas (50,6%), conexión a Internet (39,7%) u ordenador (36,4%), que en los dos últimos casos "son herramientas relevantes en el acceso al empleo, más aún en la situación de vulnerabilidad en la que se encuentran muchos de estos hogares".

EL 7% DE LOS MENORES SE QUEDAN SOLOS UNA O DOS VECES A LA SEMANA

Una de las novedades del estudio ha sido la introducción de un apartado sobre el clima familiar y la crianza en los hogares. De estos datos se ha desprendido que un 7% de los menores de 3 a 7 años se quedan solos en casa una o dos veces a la semana o, incluso a diario.

También se evidencia una "brecha de género" en cuanto a la atención de los padres y madres a sus hijos. Así, el 93,8% de las personas encuestadas considera que el tiempo de dedicación de la madre a sus hijos es suficiente, mientras que en el caso de los padres se reduce al 73,5%. De la misma manera un 93,1% considera que la madre se encuentra muy implicada en la atención a los hijos/as, pero en el caso del padre se reduce al 75,5% de las personas encuestadas (un 12,8% considera incluso que su implicación es poca o nula).

Los hogares en los que viven menores de 16 años manifiestan más dificultades para llegar a fin de mes, hasta el 75,2% reconocen estos problemas, porcentaje que se reduce hasta el 69,9 en los núcleos familiares sin menores. Además, las dificultades económicas hacen que casi un 17% de los menores no puedan acceder a actividades extraescolares.

Los Servicios Sociales de Base tienen un papel relevante en la ayuda a este segmento de la población. Un 18,1% de los hogares con bajos ingresos (10.575) han acudido a los Servicios Sociales en el último año a la elaboración de la encuesta. Y en alguna ocasión anterior, hasta el 21,1% de los hogares (12.334) han visitado a estos servicios o entidades sociales. La mayoría, el 67,5%, lo hace para la tramitación de prestaciones sociales. Un 38,8% de estos hogares acuden a las distintas entidades sociales en busca de información y asesoramiento.

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