Labios británicos
Una espectadora con los labios pintados con la bandera del Reino Unido durante la competición olímpica de equitación de los Juegos de Londres 2012. GTRES

Aprender idiomas en otro país es una práctica que gana adeptos en España y Gran Bretaña es nuestro primer país de destino. Según un informe de la Asociación Española de Promotores de Cursos en el Extranjero (Aseproce), uno de cada tres españoles que viajó al extranjero para aprender idiomas en 2017 eligió el Reino Unido como país de destino.

El número de alumnos que viajó el año pasado al extranjero para aprender otra lengua aumentó un 20% respecto al año anterior en todas sus modalidades, desde las llamadas “Inmersiones lingüísticas intensivas”, estancias de varias semanas durante el curso para menores de edad, que crecieron un 27%, hasta los viajes de un año académico entero, que aumentaron un 25%, de acuerdo con el informe “Inmersión lingüística y aprendizaje de idiomas” de Aseproce. Los viajes de verano se mantuvieron como la opción más elegida, al mismo nivel del ejercicio anterior.

Más del 90% fueron a países de habla inglesa. En este contexto, Gran Bretaña se sitúa a la cabeza al recibir a un 35% de los 120.000 españoles desplazados, seguido de Irlanda (29%) y Estados Unidos (19%). En cuarta posición figura Canadá, que acogió a uno de cada diez alumnos y que cobra fuerza, en buena medida, “por las facilidades que ofrece el Gobierno canadiense a la hora de recibir estudiantes, facilitándoles al máximo la integración en su cultura y su mercado laboral mientras dura la estancia”, asegura el presidente de Aseproce, Óscar Porras.

Por perfiles, más del 70% eran menores de edad y el resto, adultos, estudiantes y profesionales que necesitan mejorar sus perspectivas laborales. Con un porcentaje similar de hombres (49%) y mujeres (51%), en el 80% de los casos la duración de la estancia fue igual o inferior a cuatro semanas y coincidió con el verano. El resto participó en cursos de duración media (entre 8 y 12 semanas) o en programas de más de tres meses a lo largo de todo el año. El tipo de alojamiento preferido por el 51% fue la convivencia con una familia, mientras que el 49% restante prefirió estar en un colegio o residencia universitaria, detalla Aseproce en una nota.

Porras recuerda la necesidad de hablar bien otros idiomas en todos los niveles profesionales, con un mercado laboral en el que esta competencia puede elevar el nivel salarial de un ejecutivo hasta en un 40%. “Sin embargo, 7 de cada 10 ejecutivos españoles no lo hablan bien, los niveles más bajos de la UE, junto con Italia y Grecia”, matiza.