Retrete
Un retrete a la espera. GTRES

Lemarr Chambers, de 24 años y sospechoso de traficar con drogas, fue arrestado el día 17 de enero e invitado a excretar el contenido de su intestino grueso para comprobar si, como las autoridades creen, había ingerido los estupefacientes.

Hasta ahí, nada especialmente destacable. Lo llamativo del caso llegó cuando la policía británica hizo público el pasado 8 de febrero que aún seguían esperando a que Chambers hiciera de vientre.

En ese momento el atasco, voluntariamente retenido por el sospechoso, estaba en su día 22 y estaba a punto de batir el récord previo de permanecer bajo custodia reteniendo voluntariamente el tener que pasar por el baño, que era de 23 días.

Desde entonces los medios británicos han seguido con interés la evolución del caso.  El 15 de febrero Chambers volvió a acaparar titulares por llevar ya 29 días sin pasar hacer aguas mayores. Y este martes volvían a informar: 34 días de huelga de retrete continuada. Y seis peticiones a los magistrados para extender el tiempo bajo custodia.

Que se sepa, sigue sin haber ninguna novedad en el caso que ya tiene su propio hashtag: #poowatch. Dado que aseguraron que lo anunciarían, hay que dar por hecho que el sospechoso lleva ya 36 días de retención.

Por lo visto Chambers no ha dejado de alimentarse, incluso con barritas de cereales con fibra, fruta y verdura. "Sorprende que haya aguantado tanto tiempo, pero es solo una cuestión de tiempo", ha asegurado la gastroenteróloga Trish Macnair a The Sun. Macnair, explicó que existe riesgo de estallido del intestino, pero que lo lógico es que se produjera una evacuación involuntaria antes de que eso se produjera.