Niñas secuestradas por Boko Haram
Captura de un vídeo difundido por Boko Haram en agosto de 2016, en el que el grupo yihadista asegura mostrar algunas de las niñas secuestradas en Chibok, Nigeria, en 2014. ARCHIVO / YOUTUBE

Niños han sido utilizados en combates en al menos 18 países desde 2016, según una base de datos presentada este miércoles por la ONG Child Soldiers International, que alertó del aumento del uso de menores como "bombas humanas".

Esa práctica, que afecta sobre todo a niñas, es una "alarmante nueva tendencia", según indicó la organización en un comunicado.

La base de datos de la ONG fue presentada en el marco de la celebración del 18 aniversario de la adopción del protocolo de la Convención de los Derechos de los Niños que declaró que ningún menor de 18 años puede ser usado en combates.

Entre los países donde se ha registrado el uso de niños en acciones armadas desde 2016 figura Colombia, donde su utilización está atribuida a grupos armados no estatales.

Además, aparecen en la lista India, Pakistán, Afganistán, Filipinas, Birmania, Yemen, Irak, Siria y varias naciones africanas como Somalia, Nigeria, Sudán o Libia.

También en fuerzas estatales

En varios de esos casos, las fuerzas armadas nacionales, y no sólo grupos terroristas o guerrillas, están acusadas de emplear a menores.

"El abuso sexual, físico y psicológico de los niños en conflictos sigue siendo sorprendentemente frecuente", señaló Child Soldiers International.

La ONG recordó que, además de ser utilizados como soldados, los menores siguen siendo víctimas de secuestros, detenciones y torturas en varias guerras.

Entre las tendencias más preocupantes, la organización destaca la de las niñas utilizadas como "bombas humanas", una táctica empleada por grupos terroristas como Boko Haram en Nigeria.

El Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a la participación de los niños en conflictos armados fue aprobado en mayo del año 2000 y entró en vigor en febrero de 2002.

Entre otras cosas, el tratado compromete a los firmantes a no enviar a menores de 18 años a los campos de batalla.

Por ahora, 167 países han ratificado el tratado, mientras que otros doce lo han firmado, pero no ha completado su ratificación