Los avisos
Los avisos que la Urbana cuelga de las motos mal aparcadas. @mikel_bcn

Barcelona es el paraíso del aparcamiento para los motoristas, si se tienen en cuenta las dificultades que se encuentran los que optan por el coche, pero unos recientes avisos de la Guàrdia Urbana apuntan a que en tres días lo será un poco menos. Los agentes los están colgando desde diciembre en los manillares de las motos estacionadas incorrectamente sobre las aceras y alertan del "fin de la tolerancia"  y de que a partir del próximo domingo 25 de febrero aquellas que no respeten las normas serán multadas y retiradas "por la grúa municipal".

Fuentes del Ayuntamiento explican que se trata de una "campaña para concienciar a la ciudadanía sobre la importancia de preservar los bordillos para los peatones y para recordarle como aparcar de acuerdo con la normativa". Evitan decir que habrá más mano dura con los motoristas a partir de ahora, pero sin embargo, no descartan que aumente la actividad sancionadora en las zonas de la capital catalana donde el espacio público está "más saturado". El Eixample, Gràcia y Sarrià-Sant Gervasi son los distritos más problemáticos en este sentido.

De acuerdo con la ordenanza de vehículos y peatones, cuando no hay posibilidad de aparcar en la calzada y siempre que la señalización no lo prohiba, las motos pueden estacionar en las aceras si estas tienen más de tres metros de ancho y se cumplen una serie de condiciones.

En aquellas de entre tres y seis metros de anchura se debe hacer en paralelo a las mismas y a más de medio metro de su límite, sin entorpecer el acceso a contenedores, papeleras o parkings. En aceras de más de seis metros, en cambio, la ordenanza establece que hay que estacionar en semibatería y que tienen que quedar un mínimo de tres metros sin obstáculos para el paso, como por ejemplo terrazas de bares.

La realidad, sin embargo, es que pocos motoristas barceloneses obedecen esta normativa, pues la Guàrdia Urbana es laxa a la hora de multar, algo que va a cambiar si la campaña de este cuerpo policial no miente.

Desde la Asociación Nacional de Empresa del Sector de Dos Ruedas, ANESDOR, subrayan la importancia del "respeto  de las normas de aparcamiento por parte de los usuarios, para lo que es clave la concienciación", pero señalan que este debe ir unido a "un aumento de las plazas de parking en las calles proporcional al número de motos que circulan por Barcelona".

Y es que en la ciudad, según datos municipales, hay 280.708 motocicletas y ciclomotores, por solo 70.387 plazas de estacionamiento para estos vehículos, a pesar de que estos espacios se han incrementado un 9% desde el inicio del mandato.

Por su parte, el presidente de la entidad Catalunya Camina, Joan Estevedordal, celebra el "fin de la tolerancia" anunciado por la Urbana. "Hace tiempo que reclamamos que las motos aparquen correctamente, porque hay un problema de invasión del espacio para los peatones", apunta.

En primera persona

Juan Campo, trabajador de una inmobiliaria, 47 años

"Me parece estupendo. La gente tiene que estar caminando tranquilamente por la acera. Tiene que haber prioridades, y lo digo pese a que soy conductor de moto. Sin embargo, son necesarios aparcamientos alternativos".

Joan Maria Pons, administrativo, 49  años

"Tendría que haber tres veces más aparcamientos para motos de los que hay actualmente. ¿Qué modelo de transporte queremos?Llevo tiempo buscando sitios donde aparcar y mirando las señales".

María José Cárdena, jubilada, 73  años

"Que multen a los motoristas no me parece mal, siempre y cuando también se haga cumplir las normas a los demás conductores. Si solo se penaliza a las motos pero no al resto de vehículos, es injusto".

Irene Daino, trabajadora en una empresa de ropa

"Soy de Italia y allí hay muchas más motos aparcadas en las aceras que aquí en Barcelona. Sin embargo, me molestan para cruzar a veces y creo que estropean la estética de las calles de la ciudad".  

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