Según ha indicado Fernández de Mesa en una nota, la temporada de caza mayor ha sido a grandes rasgos "una buena temporada", aunque la ausencia de lluvias arrastrada desde el otoño de 2016 "ha condicionado escasez de alimento que ha repercutido en trofeos de caza de menor porte y calidades a los esperados".

En este sentido, especies como el ciervo o gamo han presentado trofeos con envergaduras y calidades "inferiores a las deseables". A pesar de ello, el número de animales abatidos "sí ha sido bueno, siendo muchas las monterías en las que se han cubierto sobradamente las expectativas".

En el caso del jabalí, se trata de una especie en plena expansión, presente en lugares donde nunca antes lo ha sido, como por ejemplo en la campiña. Asaja ha destacado la capacidad de adaptación de esta especie, y su capacidad de expandirse poblacionalmente de forma desmesurada, "siendo potencial causante de daños en la agricultura o de accidentes de tráfico". De ahí la importancia de la caza como actividad reguladora de poblaciones.

El número de cacerías celebradas se mantiene en sintonía con las celebradas la temporada pasada, pudiendo incluso superarse levemente. Asimismo, la subida de los precios de la carne han sido muy buenos alcanzando los 4,00 euros por kilo en el caso de cérvidos y los 1,65 euros por kilo en el caso del jabalí.

Por tanto, la caza mayor atraviesa mejores momentos que la caza menor, la cual sigue en regresión. En este sentido, a penas se han celebrado modalidades como el ojeo de perdiz, la liebre ha sido muy escasa, y las migratorias (tórtola, codorniz y zorzal) han arrojado unos resultados más que preocupantes.

Asaja ha manifestado que la entrada en vigor del nuevo Reglamento de Ordenación de la Caza (ROC) ha resultado "compleja" para los titulares de cotos, orgánicos y gestores cinegéticos, en especial en lo referente a la tramitación de monterías, ganchos y batidas.

La entrada en vigor del nuevo régimen de comunicación "ha generado mucha confusión" entre los administrados, al mismo tiempo, que el incumplimiento de los plazos (15 días hábiles de antelación respecto a la cacería), ha supuesto dejar sin efecto muchas comunicaciones y no poder celebrar determinadas cacerías, ha expresado Fernández de Mesa.

Igualmente, Asaja ha señalado que "los silencios administrativos del nuevo ROC, son ya todos desestimatorios", con lo que, en los próximos años, "esto puede suponer un verdadero problema de gestión si no se dota a los departamentos de caza del personal mínimo necesario para despachar el gran volumen de expedientes que es habitual en materia de caza".

La actividad económica y social que genera la caza en los entornos rurales "no puede verse mermada por temas de índole administrativa". Asaja ha alertado de que el nuevo ROC, para entrar en vigor y aplicarse de forma plena, "deberá ser desarrollado por un total de 26 órdenes, lo cual supondrá años de trámites que repercutirán negativamente en la actividad". Entre estas órdenes se encuentra la que regulará el controlador de predadores, la perdiz con reclamo sin muerte, la cetrería, etcétera.

INTERAUTONÓMICA DE CAZA Y PESCA

En otro orden de cosas, Fernández de Mesa ha subrayado también la "necesidad" de que la Junta de Andalucía se sume a la Licencia Interautonómica de Caza y Pesca, tal y como lo han hecho otras regiones, ya que "supone simplificar los trámites administrativos para aquellos cazadores y pescadores que practiquen estas actividades en más de una comunidad autónoma".

Una vez más, "Andalucía está en desventaja" en relación a otras regiones como Aragón, Asturias, Castilla y León, Comunidad Valenciana, Extremadura, Galicia o Madrid, que sí se han sumado a este acuerdo en respuesta a "una vieja reivindicación del sector cinegético y piscícola, teniendo en cuenta que esta medida contribuye a potenciar esta actividad y la creación de empleo", ha apostillado.

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