Fachada De La Audiencia Provincial
Fachada De La Audiencia Provincial Europa Press

Por estos hechos, la Fiscalía acusa a la mujer de un delito continuado de apropiación indebida, con defraudación superior a los 50.000 euros y abuso de relaciones personales y profesionales. El fiscal solicita para ella una condena de cuatro años de prisión, una multa de unos 3.000 euros y la devolución de las cantidades presuntamente defraudadas al anciano.

La mujer trabajó para el anciano entre 1997 y 2015, periodo en el que residía con él en Palma, hasta que empeoró la salud del hombre y fue ingresado en una residencia.

Según el escrito del fiscal, durante este tiempo el anciano llegó a tener "plena confianza" en la acusada, que se hacía cargo del cuidado de la casa "y de todas las necesidades que pudiera tener", de forma que le acompañaba a sacar dinero del banco para pagar todos los gastos habituales, incluido su sueldo y manutención.

Generalmente acudían los dos a realizar estas extracciones bancarias. No obstante, según el fiscal, en otras ocasiones la acusada fue sola al cajero y extrajo, además del dinero para los gastos, otras importantes cantidades en metálico, utilizando las cartillas y los números secretos que el anciano le facilitaba.

De hecho, el fiscal relata que estas extracciones de dinero se hicieron más frecuentes después de que el anciano se rompiera el fémur por una caída, lo que deterioró su movilidad.

Entre 2012 y 2014 la mujer extrajo más de 127.000 euros, metálico "que sobrepasaba en mucho exceso las cantidades que precisaba para el cuidado asistencial" del anciano, según la acusación pública.

Esto se realizó a espaldas del titular de la cuenta, y el fiscal sostiene que la acusada se quedó el dinero para sí, sin que se haya recuperado.

La Fiscalía estima en 97.130 euros la cantidad que la acusada pudo haberse quedado, teniendo en cuenta que entre su salario y gastos derivados se llegaría a unos 10.000 euros mensuales.