Con la mirada puesta en los legisladores y políticos estadounidenses, la campaña nacional de estudiantes contra la armas "NeverAgain" aumentó este martes la presión con movilizaciones en Florida, escenario la semana pasada de una matanza en un instituto de enseñanza secundaria.

Un centenar de alumnos de la escuela Marjory Stoneman Douglas de Parkland, donde el pasado día 14 un exalumno, Nikolas Cruz, mató a 17 personas con un fusil de asalto, partió hacia la capital del estado, Tallahassee, para presionar al Congreso floridiano a aprobar leyes que restrinjan la venta de armas de fuego.

Entre tanto, otro grupo similar de una secundaria de Boca Ratón marchaba entre esa ciudad y Parkland, a unos 17 kilómetros, para sumarse a las protestas juveniles que urgen a los congresistas estatales y federales y al presidente Donald Trump a imponer un mayor control a la venta de armas.

Esta protesta de alumnos, que escribieron unas quinientas cartas a congresistas en las que les instan a parar la violencia en las aulas, estuvo precedida de otras en sendas secundarias de las ciudades vecinas de Fort Lauderdale y Hollywood. "No quiero pensar que cada vez que estoy sentada en clase yo puedo ser la próxima víctima", dijo una de las estudiantes, mientras otra señalaba que "ningún chico tiene por qué tener armas de asalto en la escuela".

Con los ojos puestos en una marcha nacional prevista para el próximo 24 de marzo en Washington, los estudiantes del movimiento "NeverAgain" (Nunca más) partieron en dos autobuses de la ciudad de Coral Springs, vecina de Parkland, hacia Tallahassee.

Florida ignora las peticiones

Por su parte, la cámara baja del Congreso de Florida desoyó las peticiones en favor de restringir la venta de armas de fuego al negarse a debatir un proyecto de ley para prohibir las armas semiautomáticas.

Setenta y un representantes votaron en contra de debatir el proyecto HB 219, presentado en octubre pasado por el representante demócrata Kionne McGhee, y 36 a favor.

En la cámara se encontraban también algunos supervivientes de la matanza. Mientras tanto, el gobernador de Florida, el republicano Rick Scott, se reunió hoy con líderes locales y estatales para "mantener las armas fuera de alcance de personas enfermas mentalmente".

Según una encuesta divulgada el martes, la mayoría de los estadounidenses (58 %) considera que la principal causa de esos tiroteos masivos es la incapacidad para identificar y tratar la enfermedad mental. El sondeo además evidenció que más de 6 de cada 10 encuestados considera que ni el presidente Trump ni el Congreso hacen lo suficiente para prevenir tiroteos masivos en el país.

Trump se reunirá con los estudiantes

El presidente Trump se reunirá este miércoles con estudiantes y profesores de varias escuelas del país, entre ellos algunos del instituto de Parkland (Florida), informó la Casa Blanca.

A la reunión en la Casa Blanca también asistirán personas afectadas por otros tiroteos en centros educativos de Estados Unidos, como el de Columbine, en Littleton (Colorado), que dejó 13 muertos en 1999, y el de Sandy Hook, en Newtown (Connecticut), donde 26 niños y adultos fueron asesinados en 2012.