El programa Ven a cenar conmigo comenzaba este martes una emisión especial del espacio en el que cuatro personas conocidas, Ana Obregón, Víctor Janeiro, Rappel y Lucía Etxebarría, compartirán mesa para cenar, de forma que en cada ocasión cocinará uno de ellos para el resto, que valorarán el menú.

La primera anfitriona fue la escritora Lucía Etxebarría, que planteó un menú que no acabó de convencer a sus compañeros de mesa, que demostraron no tener mucho bagaje gastronómico. Su menú, sin carne y muy influido por la cocina árabe, consistió en tabulé, hummus de harina de garbanzo y ensalada de quinoa como entrantes y falso quiché, Tajín de palo (con falsa carne de soja) y arroz con curry y espinacas como principales.

Como postre, la premio Nadal y premio Planeta hizo "tarta de galleta de toda la vida de Dios", que cocinó "en el cazo de su abuela, el real".

Pero los esfuerzos de Etxebarría por ilustrar gastronómicamente a sus invitados dieron en hueso con la actriz Ana Obregón que no comió absolutamente nada, alegando una gastroenteritis. "No puedo comer ninguno, ayer estuve ingresada, estoy con gastroenteritis", les dijo a sus acompañantes, a los que confesó que  "me da miedo mañana pasarme todo el día... allí".

Pero la excusa de la actriz no convenció al torero Víctor Janeiro ni al vidente Rappel. Este último aseguró que "Ana Obregón es actriz y ha hecho un papel, ha quedado muy bien, porque creo que no le gustaba". Rappel se reafirmaba al asegurar: "no creo que Ana estuviera mal de la tripa, se le ha visto el plumero".

Víctor Janeiro coincidía: "Yo creo que Ana Obregón no estaba mala".

Es más que posible que así fuera a juzgar por los comentarios de la actriz sobre los platos de Lucía Etxebarría: "Había un montón de platos, pero no te sabría decir ninguno, eran indescriptibles", decía a cámara la actriz, que insistía: "La pinta era rara, no sé el sabor, no me he atrevido".

Los próximos tres martes será Lucía Etxebarría la que acuda a cenar a casa de sus compañeros y contrincantes, pues el objetivo último del programa es puntuar a los anfitriones para determinar quién fue el mejor. La escritora acabó la jornada con 17 puntos de 30 posibles.