El grupo parlamentario del BNG ha defendido el impulso de una ponencia que analice la elaboración de una propuesta de marco político e institucional en la que se garantice el derecho a decidir. Una iniciativa que ha suscitado las críticas de los grupos socialista y popular, que arremetieron contra la "forma y el fondo" de la propuesta del Bloque y que han defendido el funcionamiento del modelo vigente.

La diputada y portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, ha defendido "un gran acuerdo" que reconozca la "soberanía" de Galicia y "dote de las herramientas" que permitan mejorar la vida de los ciudadanos y "abrir un debate necesario" con "serenidad" como punto de inicio "de una reflexión conjunta", que "ningún grupo tiene derecho a hurtar a este país".

Así ha apelado a las figuras de Castelao y Bóveda para alentar a la toma de decisiones "cruciales" para las generaciones futuras, ante un Estatuto que actualmente "le queda estrecho" a Galicia

y que queda "en papel mojado" frente un proceso de recentralización política "brutal".

"Tenemos motivos para estar preocupados", ha defendido Pontón, refiriéndose a que Galicia cuenta con menos población que en el 81, "más envejecida" y que la comunidad representa el 5,2% del PIB y el 5,5% del empleo del Estado, al tiempo que el gallego es la "única lengua de la Península" que pierde hablantes.

Al margen de esto, Pontón ha considerado "evidente" que el marco político "condiciona" las posibilidades de desarrollo, como se ha visto "en el expolio energético" o los problemas del sector pesquero, y que se ha aprovechado al crisis para "robar derechos" y "fortalecer el Estado centralista, absolutista" y "vaciar la autonomía financiera".

Por ello, ha pedido escoger entre la "parálisis" y el "impulso político", confiando en las posibilidades de Galicia. "Solo queremos romper con la subordinación de Galicia con el Estado", ha defendido.

"UNA PUERTA FALSA"

El portavoz socialista, Xoaquín Fernández Leiceaga, se ha mostrado "crítico" tanto por "la forma y el fondo" de la iniciativa, defendiendo que el marco de autogobierno actual es "posiblemente el más apoyado del conjunto de las comunidades autónomas", incidiendo en que una reforma del texto "no es posible" mediante el medio defendido por el BNG.

"Una puerta falsa para un asunto de calado", ha criticado, y que requiere de "consensos previos" entre todos los grupos. "La conclusión es que van de farol", ha insistido, acusando al BNG de pensar "en agrupar su base social" a costa de "introducir división" entre los grupos de la oposición.

También ha advertido de que en su propuesta el BNG "no habla de reforma estatutaria" y, sin embargo, realiza una evaluación "catastrofista" y "negadora de la realidad" del marco constitucional, a través de un "ejercicio de desmemoria" y "ceguera".

Así, ha defendido que el marco actual es "más descentralizado que Alemania" y que "puede ser mejorado" hacia un modelo "más maduro", aunque no a través una propuesta "indeterminada" y "rupturista". "Llamo a la claridad", ha reiterado, preguntando al BNG si con ese nuevo modelo "quieren decir independencia". "Nosotros estamos en contra si ese es el objetivo".

AUTONOMÍA "PLENA"

También se ha mostrado crítico el portavoz del PP,

Pedro Puy, quien ha ironizado con que no va a aludir a "argumentos de oportunidad" como "el seguidismo" a Cataluña, arremetiendo contra el "afán de trascendencia histórica" de Pontón por querer "equipararse a Castelao y Bóveda".

Puy ha defendido que el marco jurídico actual obtuvo un apoyo en referéndum en el 78 con un 90,06% de apoyo en Galicia, para el que los nacionalistas "pedían el no" además de la "extrema derecha".

También ha tachado de "falso" que se consolide el poder centralista, defendiendo el apoyo al actual marco estatutario y el impulso a 433 leyes a través del autogobierno gallego.

Puy ha defendido que Galicia cuenta con autonomía de gasto "plena" y que España supera a la media de gasto público "federal" de territorios como Bélgica o Estados Unidos. Finalmente, ha asegurado que el PP cree "en la democracia, las reglas y en el poder político limitado, controlado justo y divisible", que es "lo que piensa el pueblo gallego".

AUTOGOBIERNO "LIMITADO"

Desde En Marea, Luis Villares ha garantizado su apoyo a la propuesta, recordando los 35 años de autogobierno "limitado" en el que es "crucial" introducir la "defensa de los servicios esenciales" ante un estado legislativo "inoperante" y el "abandono" del Gobierno gallego en cuestiones como la sanidad o la ordenación del monte.

Villares ha defendido que "el marco importa"

y no se puede aceptar "vivir en un país sin competencias" y la acción de gobierno "es esencial" para frenar el "sufrimiento de mucha gente" y evitar un estado de opinión "de que no hay futuro".

"No nos resignamos, plantamos cara y no queremos dejar a nadie atrás", ha asegurado. Por ello, defiende un autogobierno "con capacidad para mejorar el bienestar" ciudadano, y que se introduzca "una carta de derechos sociales" en un nuevo marco que "haga la justicia social la característica definitoria" de Galicia.

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