Desahucio en Madrid
Vecinos intentan paralizar un desahucio en Ciudad Lineal (Madrid). JORGE PARÍS

La esperanza renace para el millón de familias afectadas por el índice IRPH, después de que el Tribunal Supremo les propinase un mazazo en noviembre al estimar que el interés de su hipoteca no pecaba de falta de transparencia contractual.

El magistrado del Juzgado de Instrucción Nº38 de Barcelona ha decidido elevar la primera cuestión prejudicial al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) por la comercialización de hipotecas vinculadas a este índice. La Corte de Luxemburgo podría tener en su mano de nuevo el destino de los ahorros de muchas familias españolas, como ya sucedió en su día con las cláusulas suelo y las hipotecas multidivisa.

Es el primer juez español que decide elevar esta causa a Europa. "Cada vez son más los magistrados que se posicionan del lado del consumidor conscientes del desequilibrio existente entre las entidades y los usuarios a la hora de negociar un crédito hipotecario", asegura Patricia Suárez, presidenta de la asociación de usuarios Asufin. Suárez recuerda que dos magistrado del Supremo ya emitieron un voto particular (y opuesto) a aquella sentencia. Otros juzgados, además, han seguido dando la razón a las familias.

El Supremo estimaba que un usuario "atento y perspicaz" se habría dado cuenta de las implicaciones que tenía referenciar su hipoteca al IRPH y apuntó que "la mera referenciación a un tipo oficial como es el IRPH no implica falta de transparencia ni abusividad". Las asociaciones de usuarios se muestran completamente en desacuerdo con ese dictamen.

"Este índice fue colocado por los bancos sin posibilidad de negociación, cuando las previsiones de bajada del Euríbor eran más que probables. El resultado es que cientos de miles de familias están pagando su hipoteca varios puntos por encima, con un grave perjuicio económico", alegan desde Asufin, que se alegran ahora de que el TJUE vaya a pronunciarse sobre la transparencia de este índice "tan injusto como opaco".

El IRPH, de hecho, siempre ha navegado por encima del Euríbor. Y quienes firmaron su préstamo con esta cláusula nunca se pudieron beneficiar de la caída que ha sufrido aquel índice de referencia en los últimos años, hasta situarse en tasas negativas. El exceso de pago por parte de las familias, según los cálculos de la OCU, ha sido de unos 1.200 euros más al año para una hipoteca media.

"¿Alguien firmaría un contrato si supiese que iba a pagar mucho más?", se pregunta Suárez. Será la Justicia europea la que se de respuesta a esta pregunta después de que el juez barcelonés Francisco González haya planteado su duda al TJUE de que la sentencia del Supremo se ajuste a la doctrina europea en materia de transparencia. Y lo hace en un auto fechado el 16 de febrero que ya está en dependencias comunitarias.