Té cristalizado
Una compañía reduce los procesos de preparación del té con un producto cristalizado que al parecer conserva mejor las propiedades. PIQUE TEA

El té  tiene muchos beneficios para la salud y es una de las pocas bebidas que abogan por la calma, comenzando por su preparación. Desde hace más de 100 años, el proceso de hervir agua y sumergir la bolsita (o el contenido a granel) no ha cambiado.

En Japón es toda una ceremonia que va unida al budismo:  el té de hojas sueltas ha sido esencial en salud oriental ya que cada sorbo aporta potentes antioxidantes al organismo. Un ritual que desafortunamente no acompaña al ritmo de vida acelerado que llevamos.

No obstante, una startup aestadounidense ha cristalizado las hojas de té enteras para reducir los tiempos de espera sin demasiadas complicaciones.

"Tiene seis veces más antioxidantes que una bolsita de té convencional y 20 más que las bebidas frías de té", explica Simon Cheng, creador de Pique Tea. La Escuela de Salud Pública de Harvard recomienda beber al menos 3 tazas al día, lo que llevaría casi una hora al día con los métodos tradicionales. 

¿En qué consiste la cristalización?

Cheng viajó durante varios años por Asia donde entró en contacto con técnicas milenarias que incluyó en su vida personal para mejorar una serie de problemas de salud que padecía.

Quiso compartir estos conocimientos con el mundo y se dedicó a trabajar con especialistas en la extracción de estas plantas, agricultores y maestros del té para crear el proceso de cristalización.

A través de él, se cogen las hojas de té y se preparan en frío durante 8 o 10 horas. Una vez que se obtiene la infusión, se filtran las hojas y se someten a un proceso de deshidratación muy suave para reducir el té a un cristal. Luego, solo hay que disolver los cristales en agua fría o caliente.

Pique Tea es la primera compañía que hace esto: la cristalización transforma el té en un superfood (100% natural).

"Se trata de un alimento totalmente biológico, sin ningún añadido adicional", alegan desde la marca para superar los prejuicios iniciales que pueden llevar a pensar que el contenido tiene algún tipo de colorante o conservante.