Maternidad
Una madre con su hijo, en el Parlamento Europeo EFE

Los gráficos que describen la brecha salarial de género en España muestran cómo las mujeres cobran menos que los hombres ya desde el inicio de la vida laboral, pero que esa diferencia se agranda mucho más a las edades en las que con mayor frecuencia se opta por la maternidad.

Este fenómeno es lo que los expertos han dado en llamar la "factura de la maternidad", que conlleva para las mujeres de más de 35 años toda una serie de consecuencias laborales: una mayor dificultad de encontrar empleo, mayor parcialidad no deseada y la solicitud de la práctica totalidad de las excedencias y reducciones de jornada. Además, a partir de los 35 años el salario de las mujeres aumenta, si lo hace, muy poco respecto a la entrada al mercado laboral, porque ellas tienen menos complementos, pluses y menor proyección laboral.

Si se mide en exclusiva la brecha salarial, hay expertas en España que cifran en un 15% el perjuicio de las mujeres cuando se incorporan al mundo laboral y constatan que se amplía a hasta el 30 ó 35% una vez tienen descendencia.

"La discriminación de la maternidad empieza a partir de la baja maternal, cuando los empresarios ya prefieren contratar a hombres, y las que se reincorporan sufren un descenso del salario", explica Silvia Clavería, profesora de Ciencias Políticas de la Universidad Carlos III y editora de Politikon.

La catedrática de Economía de la Universidad del País Vasco Sara de la Rica sostiene que es precisamente a partir de la maternidad "las trayectorias laborales de hombres y mujeres comienzan a diverger de manera muy clara".

En igualdad de condiciones académicas y al inicio de las carreras profesionales, dicha brecha apenas existe, pero a partir de los 30 años, cuando la mujer decide ser madre, se orienta a "ocupaciones compatibles con las cargas familiares", explica de la Rica. Esa situación hace que la trabajadora pueda mantener el salario base, pero pierde los pluses relacionados con los horarios o una mayor dedicación, "y ya no los vuelve a recuperar", aseguró en una entrevista reciente en Radio Euskadi.

Gráfico sobre ganancia media

"Las tareas de cuidado recaen sobre las mujeres por falta de corresponsabilidad y los déficits de servicios públicos, y esto condiciona el tipo de jornada y las posibilidades de promoción, o incluso termina alejando a las mujeres del empleo, con las consecuencias salariales", cofirma Elena Blasco, Secretaria de Mujeres e Igualdad de Comisiones Obreras.

En España, en 2016, un 26,6% de las mujeres de entre 25 y 54 años empleadas y con un hijo trabajaban a tiempo parcial. Entre los hombres en idéntica situación, eran solamente el 5,7%. Ellas, por tanto, multiplican por cuatro el porcentaje de su representación en el trabajo a tiempo parcial, destaca CC OO.

El cuidado de niños, de adultos enfermos, de incapacitados o de mayores es una de las principales razones por las que las mujeres trabajan a tiempo parcial (la mencionan un 13,1%, frente a solo un 1,9% de los trabajadores varones a tiempo parcial), según el INE. Y eso redunda en sus salarios. Incluso en este caso, el salario medio de los hombres era en 2015 de 10.538, 84 euros, y el de las mujeres, de 9.851,64; esto es una brecha salarial de 687,2 euros.

"Existe una discriminación por maternidad, no suficientemente visibilizada, que se pone de manifiesto en el acceso, mantenimiento y promoción del empleo", insisten en Igualdad de Comisiones. "Las mujeres tradicionalmente han ido posponiendo su maternidad, y sabemos de despidos ocultos por maternidad y acoso y marginación laboral a mujeres que reducen su jornada o se reintegran tras una excedencia por cuidado de hijos e hijas".

Algún dato más: en 9 de cada 10 casos las excedencias por cuidado familiar son tomadas por mujeres. En 2017 se registraron 55.133 excedencias, de las que 49.934 correspondían a solicitudes de mujeres (90,6%) y 5.199 a solicitudes de hombres.

"Es fundamental avanzar en cambios sociales y educativos que combatan los estereotipos y roles adjudicados a las mujeres, promoviendo también en el ámbito laboral una mayor corresponsabilidad e igualdad entre mujeres y hombres en el uso de los permisos y excedencias establecidos para el cuidado a la infancia y a personas dependientes", aseguran desde el área de Igualdad de Comisiones.

Entre las políticas más avanzadas encaminadas a cerrar la brecha laboral de hombres y mujeres, destaca la reciente decisión del País Vasco de aprobar una ley que equiparará el permiso de maternidad y paternidad en el personal funcionario. El objetivo es fomentar la igualdad y la corresponsabilidad.

El Club de las Malasmadres, asociación por la conciliación laboral y familiar en España, ha abierto una web en la que pretenden visibilizar las experiencias personales por la falta de conciliación, en el marco de una campaña que demanda que las mujeres no tengan que renunciar a su vida profesional tras la maternidad. En su muro virtual se pueden leer gritos de mujeres que temen perder el trabajo a la vuelta de la baja maternal o por hacer turnos "más lógicos" en las empresas.

La brecha salarial, en datos

Grupo de gráficos que representa la brecha salarial. Pincha en la imagen para ampliar la información.