Ana Morgade
Ana Morgade, caracterizada como Montse en 'Cuerpo de Élite'. ROBERTO GARVER

La comedia de Antena 3 Cuerpo de Élite (martes, 22.40 h) está siendo una de las series revelación de la temporada, algo que certifican sus audiencias (4.193.000 espectadores en su estreno y 3.391.000 en su segunda emisión).

La versión televisiva de la exitosa película homónima de 2016 ha mantenido el argumento, un grupo secreto de agentes de la ley formado por los mejores profesionales de varios cuerpos autonómicos y nacionales, pero lo ha llevado a la realidad, con un punto de comedia familiar que se ha hecho fuerte en la parrilla.

Hablamos con una de sus protagonistas, Ana Morgade, que interpreta a una eficiente jefa de inteligencia encargada de supervisar a la desastrolla patrulla.

Es usted jefa de inteligencia... ¿le pega el personaje?
El otro día lo dije en Zapeando y Frank Blanco se mofó en mi cara y me dijo que si ese era mi papel tendría que trabajar mucho... ¿tú te crees que se puede trabajar en esas condiciones? ¡Qué vergüenza!

Los jefes de inteligencia lo saben todo... ¿usted también es curiosa?
Mi personaje está bastante informada de todo, pero ella parte del concepto de la eficacia y en eso no me parezco nada a Montse, mi personaje. Yo soy un desastre, se me olvida todo: los eventos, los cumpleaños... Mi madre me llama por la mañana para recordarme mi cumpleaños, no te digo más. Si yo fuera Montse el cuerpo de élite colapsaría el primer día.

¿Y es buena guardando secretos?
Montse sí lo es, porque forma parte de su trabajo. De hecho, si lo piensas, su trabajo ni siquiera existe. A mí me puede un poco el ansia, soy de las que dicen "tengo una sorpresa para ti. Es un regalo. Es un anillo". No me aguanto.

¿Y si le llamara el CNI para trabajar?
A mí si me llamara el CNI me cago. Porque pensaría ¿qué me han encontrado? Es como cuando pasas por delante de un control y llevas todo en regla, pero aun así pasas como pidiendo perdón.

¿Qué ha tenido que aprender para este personaje?
Lo que más me ha gustado es que físicamente está muy separada de como soy yo. Tanto caracterización, vestuario, maquillaje y peluquería marcan muchas diferencias. Ella es muy pulcra e impoluta y yo siempre llevo el pelo de cualquier forma, se me ha perdido un pendiente... compartimos poco universo. Eso ayuda a separar la Ana que conocéis del personaje.

Estás en Zapeando, en 'El Hormiguero', hace monólogos, ahora actúa en la serie... ¿siempre hay que decir que sí a un trabajo?
Es verdad que todo el mundo me dice que curro mucho y tienen razón. Pero creo que tengo suerte y que soy una priviliegiada de una exquisita minoría que puede decir que trabaja en lo que le gusta. Y si trabajas en lo que te gusta y más en este trabajo que hoy estás aquí y mañana en otra parte, hay que aprovecharlo. Hay que aprovechar cuando las cosas te van bien y ser agradecida con eso.

Sus caras de circunstancias son casi míticas, ¿ha podido emplearlas en la serie?
Una cosa que tengo que agradecerle a Montse es la paciencia, porque yo no tengo ninguna. Ella tiene que serlo, así que muchas, muchas, muchas veces tiene que coger ese yo interior que quiere quemarlo todo y ponerle a respirar despacio unas cuantas veces para poder hablar sin matar a nadie.

Es una serie con muchas referencias a la actualidad ¿qué caso le gustaría tratar en la serie?
Hemos tratado unos cuantos casos que tienen mucho que ver con la realidad, siempre sin terminar de decir exactamente a quién o qué se refiere. Así que argumentos vamos a tener de sobra. Imagínate el procès de élite. Para resolver eso necesitamos dos capítulos (risas).

No se centran demasiado en los tópicos regionales...
Quien vio la película sabe que se trabajaba mucho con las peculiaridades de las autonomías, pero aquí hemos dejado eso un poco de lado para que los personajes sean más universales.

Pero algo se ve...
El lugar que te ha visto nacer lo llevas dentro y te sale en los momentos límite, como te salen los refranes de tu madre o la forma en que tu padre te enseñó a hacer las cosas.

¿Reírnos de las diferencias ayuda a hermanarnos?
Creo que España puede aprender un poco de Cuerpo de Élite que cada uno es de su padre y de su madre y sin embargo forman un cuerpo de élite fantástico y coordinado... casi siempre. Bueno, sí, se parece mucho a España.