Exteriores de la Audiencia Provincial de Sevilla
Exteriores de la Audiencia Provincial de Sevilla EUROPA PRESS

El juicio contra el hombre de 37 años y nacionalidad argentina acusado de matar en abril de 2017 a una mujer, de 41 años y que era toxicómana, en su vivienda del barrio de Los Pajaritos de Sevilla ha comenzado este lunes en la Audiencia Provincial con la constitución del jurado popular, compuesto de seis mujeres y tres hombres, que enjuiciará al procesado.

La vista oral ha dado comienzo este lunes a las 10,00 horas con la conformación del jurado popular y los alegatos previos de las partes, Ministerio Público, acusación particular, que ejerce la madre de la víctima, y la acusación, según han informado a Europa Press fuentes del caso, que han precisado que este martes continúa el juicio a las diez con la declaración del acusado.

El Ministerio Público, según se recoge en su escrito de acusación, al que ha tenido acceso Europa Press, pide para el acusado, por un delito de homicidio, 13 años de prisión y el pago de una indemnización de 361.200 euros a la madre y los tres hijos menores de edad de la víctima.

Por su parte, la acusación particular solicita 22 años de cárcel por un delito de asesinato, mientras la defensa, que ejerce el abogado de oficio José Blanco, pide inicialmente una condena inferior a cinco años por un delito de homicidio para el acusado, que admitió los hechos en la fase de instrucción y ante la Policía Nacional.

En este sentido, las citadas fuentes han señalado que la defensa solicitará que se tengan en cuenta las eximentes de legítima defensa e intoxicación por el consumo de drogas. Si bien, de no apreciarse éstas en su totalidad, espera que sean consideradas como atenuantes de su responsabilidad criminal.

La Fiscalía relata que los hechos tuvieron lugar entre las 7,00 y las 9,00 horas del 3 de abril, cuando el acusado, identificado como D.A. y conocido con el apodo del 'Boludo', se encontraba con la fallecida en la vivienda de ésta, ubicada en el número 25 de la calle Perdiz del barrio de Los Pajaritos.

Entre esas horas, el acusado, "tras haber consumido cocaína, sin que ello le impidiera conocer el sentido de sus actos ni controlarlos" y "con intención de acabar con la vida" de la mujer, le asestó "múltiples" puñaladas en cara, cuello, abdomen, tórax y miembros superiores, causándole un total de 45 lesiones por delante y por detrás, varias de ellas en zonas vitales.

MADRE DE TRES HIJOS

La Fiscalía precisa que el acusado empleó un cuchillo metálico para agredir a la víctima, que "intentaba protegerse con sus manos y brazos, no lográndolo", causándole la muerte por shock hipovolémico por hemorragia aguda secundaria a heridas por arma blanca que afectaron al pulmón y al corazón, siendo mortales tres de las puñaladas que recibió en el pecho.

Tras ello, el acusado se marchó a bordo de un Renault Clío de color rojo, dejando en el interior del piso a la víctima, de 41 años y madre de tres niños de 15, 13 y 11 años, respectivamente, en el momento de los hechos.

El encausado fue detenido por la Policía Nacional el 4 de abril, al día siguiente de ocurrir los hechos, en la calle Mejillón de la barriada de San Jerónimo, en las inmediaciones de su domicilio, y se encuentra en situación de prisión provisional desde el 7 de abril tras ordenarlo así la juez de Instrucción número 3.

La juez acordó su prisión preventiva "al existir pruebas suficientes que le pueden señalan como autor del crimen", tanto por las huellas encontradas y los primeros resultados de la autopsia como por los testimonios de diversas personas que presenciaron los hechos y que también declararon ante la magistrada.

EL ACUSADO ADMITIÓ UN FORCEJEO

En su declaración, el detenido admitió que estuvo en la vivienda donde tuvo lugar el crimen y que mantuvo un forcejeo con la mujer fallecida.

La víctima, que había salido recientemente de prisión, fue hallada en un charco de sangre y presentaba tres heridas producidas por arma blanca, en concreto un cuchillo, en la zona del pecho, así como otra puñalada en un costado, otra más en el cuello, y numerosas heridas de defensa en las manos.

La vivienda donde ocurrió el crimen, de pequeñas dimensiones y que no contaba con cocina, estaba "muy limpia" y había sido pintada recientemente. Asimismo, el inmueble, en cuyo interior había una lavadora, contaba con doble puerta con varios cerrojos.

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