Luis de Guindos
El ministro español de Economía y Competitividad, Luis de Guindos. EFE / J. J. Guillén

Los favores devueltos tienen un papel fundamental en la política comunitaria europea y la elección de Luis de Guindos,como nuevo vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE) está siendo un ejemplo de ello.

Horas antes de entrar en la reunión del Eurogrupo en Bruselas, el ministro italiano de Economía, Pier Carlo Padoan, cuestionado sobre si su Gobierno apoyará la candidatura de su homónimo español para sustituir a Vítor Constancio en Francfort, ha dejado planear la duda en el sentido de su voto. "Estamos ahora haciendo las últimas evaluaciones", ha dicho a su llegada a la ciudad belga.

En Italia no gusto que España no apoyase la candidatura de Milán como sede de la Agencia Mundial del Medicamento una vez que Barcelona quedó relegada en el proceso de elección. La apuesta española entonces fue Amsterdam, que fue la ciudad finalmente elegida para acoger el organismo sanitario.

¿Quién está a favor y quién está en contra de Guindos?

Ningún país ha apostado abiertamente por apoyar al irlandés Philip Lane —el rival del ministro español— para ocupar la vacante de Constancio. Nadie excepto el Gobierno de su país, evidentemente, que defiende abiertamente la candidatura del jefe del Banco Central de Irlanda para ocupar el segundo sillón más importante del emisor europeo a partir del 1 de junio.

Guindos, que en los últimos días ha presumido de contar con el "apoyo suficiente" para ser elegido, necesita en el Eurogrupo el apoyo de 14 países que representen al 65% de la población. La reunión de los ministros de economía y finanzas de la zona euro comienza este lunes a las 15 horas, pero el asunto del relevo en el BCE se debatirá un par de horas más tarde.

De momento, el madrileño de 56 años podría contar ya con los votos de Alemania, Francia, Países Bajos, Portugal, Eslovaquia, Malta, Letonia, Lituania, Austria, Chipre y Finlandia…. Pero sigue la duda de Italia, de Bélgica —su ministro de finanzas pertenece al partido flamenco que apoya al expresident catalán Puigdemont— y de Luxemburgo, que no recibió el apoyo español hace años cuando Yves Mersch fue designado a un cargo en Francfort.

El Gobierno francés no ha confirmado su apoyo, pero fuentes de este país señalan que consideran que de Guindos es "muy competente" y recuerdan que el ministro de Finanzas galo, Bruno Le Maire, le animó incluso a postularse para la presidencia del Eurogrupo. "La decisión francesa no sorprenderá", afirman, y apuntan que el Eurogrupo "se dirige a un consenso", pero "esto puede cambiar". El apoyo alemán sí está más asegurado ya que España, a cambio, podría devolverle el favor apoyando a Jens Weidamnn (actual presidente del Bundesbank) como relevo de Draghi en 2019.

España quiere recuperar peso en la UE

España se juega su regreso a la primera fila de las instituciones económicas de la Unión Europea (UE) y ve en el ministro su baza para recuperar el sillón en el comité ejecutivo del BCE que perdió en 2012, cuando no logró que se eligiese a Antonio Sáinz de Vicuña en sustitución de José Manuel González-Páramo. Esto puso fin a catorce años de presencia española en Fráncfort en el momento álgido de la crisis en España.

El puesto en Fráncfort permitiría paliar la falta de españoles al frente de las instituciones económicas de la UE, como el Mecanismo Europeo de Estabilidad o el Banco Europeo de Inversiones —presididos por alemanes— y de las principales carteras económicas de la Comisión Europea. Tanto más cuando España renunció en diciembre a presentar candidato a la jefatura del Eurogrupo que, se asumía, debía ir a un socialista.

Seis años después, las tornas han cambiado y Bruselas presenta al país como historia de éxito: salió del rescate en 2013 y ha saneado su banca, encabeza el crecimiento en la eurozona y ha metido en vereda su déficit, pese a las tasas aún altas de paro y deuda. De Guindos esgrime esta recuperación, obrada en su mandato, como credencial para ir a Fráncfort y se defiende de quienes critican que su nombramiento supondría la politización del BCE, asegurando que el hecho de haber sido ministro no "menoscaba" la independencia de la política monetaria.

Este argumentario no satisfizo, sin embargo, a la Comisión de Economía de la Eurocámara, que tras reunirse a puerta cerrada con De Guindos y Lane consideró al irlandés "más convincente" y señaló que algunos grupos tenían "reservas" con respecto al ministro español. Pero este revés afecta más a la imagen del español que a sus posibilidades reales de hacerse con el cargo, ya que la opinión del Parlamento no es vinculante.

Intentarán que no haya votación

El Eurogrupo no escuchará este lunes a los candidatos, ya que Lane no estará en la sala, y preferiría que la decisión se tome por consenso de modo que no sea necesaria una votación. "Si en el Eurogrupo aún hay dos candidatos, habrá alguna especie de tanteo", apuntan las citadas fuentes, que aseguran que a "muchos les gustaría ver un resultado sin un voto".

Si de Guindos se hace finalmente con el cargo, entrará en el BCE en un momento clave para la institución, que debe decidir sobre el fin gradual de la política de tipos bajos y compra de deuda que han permitido reflotar la economía de la eurozona.

El nombre elegido el lunes será validado formalmente el martes en el consejo de ministros de los Veintiocho, después la Eurocámara organizará una audiencia con el elegido el 26 de febrero y el BCE emitirá su opinión (no vinculante) sobre el mismo. El visto bueno definitivo lo darán los líderes europeos en su cumbre del 22 y 23 de marzo.