Theresa May y Angela Merkel
La canciller alemana, Angela Merkel (d), y la primera ministra británica, Theresa May (i), ofrecen una rueda de prensa tras su reunión en la Cancillería en Berlín, Alemania. EFE

La Unión Europea (UE) ha expresado este sábado sus dudas ante la propuesta de la primera ministra británica, Theresa May, que pidió en la Conferencia de Seguridad de Múnich (MSC) sellar un acuerdo de seguridad entre la UE y Reino Unido tras el brexit para evitar "consecuencias dañinas".

El presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, que también participó en este foro, consideró que "no se deben mezclar" las negociaciones sobre la salida de Reino Unido de la UE con conversaciones sobre un posible nuevo tratado bilateral de seguridad.

Por su parte, el ministro español de Exteriores, Alfonso Dastis, aseguró a medios españoles que "paradójicamente el brexit va a ser bueno para reforzar el elemento de seguridad y defensa en la UE", porque Londres se había opuesto históricamente a ese paso. Además, dijo ser consciente del interés de Reino Unido por mantener una estrecha cooperación en materia defensiva tras su salida del bloque.

No obstante, Dastis se mostró escéptico ante el grado de implicación que Reino Unido podrá jugar en la integración en Defensa y Seguridad que está iniciando ahora la UE tras la firma, el pasado año, del acuerdo de Cooperación Permanente Reforzada (PESCO) en este ámbito. "Ya veremos en qué condiciones se puede establecer también una cooperación con los que están fuera", ha señalado.

Dastis calificó asimismo de "imprescindible" el componente de seguridad y defensa en la integración europea y añadió que en este contexto la consolidación de la industria armamentística europea es "fundamental".

La propuesta del Reino Unido

May, al intervenir en la MSC, había propuesto "un nuevo tratado para una nueva relación de seguridad que preserve nuestras capacidades" y había asegurado que su gobierno estaba "incondicionalmente" comprometido con la idea de "mantener la cooperación en defensa" con el resto de socios de la UE.

Londres quiere "continuar con esta cooperación en defensa y seguridad" tras el brexit, aseguró May, quien advirtió a Bruselas de que si su objetivo es romper lazos pueden producirse "dañinas consecuencias reales".

"Nada se tiene que poner en nuestro camino. Si ponemos esto (en referencia a la seguridad de los ciudadanos) en el centro, encontraremos los medios", afirmó May, que instó a "no retrasar las conversaciones" en este punto y avanzar "con urgencia", "ambición" y "creatividad", para lograr "un tratado para la seguridad de todos los europeos".

La primera ministra mostró su interés en participar en proyectos transnacionales que puedan recibir financiación del Fondo Europeo de Defensa, un instrumento recién implementado en la UE y que prevé inyectar importantes cantidades dinero público para iniciativas de la industria armamentística.

Además, aseguró que Londres querría tener voz en la conformación de cuestiones en las que se avance en estrecha cooperación, como operaciones militares conjuntas en el exterior o la imposición de sanciones.

May, a la vez, aseguró que a raíz del brexit Reino Unido tendrá sus propios objetivos en política exterior y desarrollará sus propios estándares y un sistema legal independiente del comunitario, aunque señaló que los "valores" subyacentes seguirán siendo los mismos.