De esta manera, los hechos se desencadenaron tras la llamada al teléfono 091 del responsable de seguridad del centro comercial comunicando que tenían retenida a una mujer que había sustraído varias prendas de uno de los establecimientos.

Al llegar, los agentes se entrevistaron con la empleada del comercio, quien les narró cómo la alarma antirrobo del mismo había saltado cuando una mujer lo abandonaba.

Entonces, la trabajadora, que se encontraba embarazada, le solicitó que abriera la bolsa que portaba en sus manos para comprobar el interior, momento en que la mujer le propinó una patada.

Por su parte, un vigilante de seguridad que observó los hechos retuvo a la mujer hasta la llegada de los policías, quienes tras asistir a la víctima de la agresión procedieron a la detención de la mujer como presunta autora de un delito de robo con violencia.

Finalmente, en el momento de su arresto, la mujer amenazó a la empleada con prenderle fuego a ella y al establecimiento cuando la soltaran los agentes, mientras que las prendas de vestir recuperadas, valoradas posteriormente en 65 euros, fueron devueltas a su legítimo propietario.

Consulta aquí más noticias de Las Palmas.