Sal
Imagen de un salero junto a una salsa de tomate. GTRES

La sal es uno de los ingredientes principales para aderezar muchos platos: a la plancha, en un cocido o en un guiso. Es, además, la principal fuente de sodio en nuestra alimentación y, consumida adecuadamente, contribuye a disminuir la tensión arterial y el riesgo de enfermedad cardiovascular, accidente cerebrovascular e infarto de miocardio.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda no sobrepasar el consumo de 5 gramos de sal al día, ya que un elevado consumo de sodio puede provocar hipertensión arterial y aumentar el riesgo de cardiopatía y accidente cerebrovascular. Además, conviene recordar que muchos alimentos procesados contienen ya un elevado contenido de sal.

Según explica la nutricionista Ángela Quintas en su libro Las recetas de 'Adelgaza para siempre', el mejor momento para añadir la sal a los alimentos irá en función de la técnica de preparación que se utilice:

  • A la plancha: la sal se debe añadir cuando el alimento ya tenga una pequeña costra superficial para que así no pierda agua y conserve sus propiedades.
  • En la barbacoa: conviene agregar la sal antes de colocar el producto sobre las brasas para que así el sabor del humo penetre mejor en el alimento.
  • Guisos y cocidos: añade la sal cuando el guiso esté ya terminado, aunque en el caso de la carne es mejor hacerlo antes. En el caso de cocer pasta, no importa tanto cuándo echar la sal, siempre que la cazuela tenga agua.