La policía de la región somalí de Puntlandia ha anunciado que han quedado suspendidas hasta este jueves las negociaciones con los secuestradores de dos cooperantes de la organización Médicos sin Fronteras (MSF), capturadas este miércoles en Giriso, localidad cercana a Bossaso, en el nordeste del país.

El subjefe policial de la localidad de Bossaso, Abdulahi Said Game, dijo que la suspensión de las conversaciones se ha debido a la falta de luz en la zona.

Los secuestradores han prometido liberar a las dos rehenes, la médica española Mercedes García y la enfermera argentina Pilar Bauzá, si se respeta su vida y no se les persigue judicialmente.

Dos detenidos

Fuentes policiales han indicado que dos de los seis secuestradores, al verse rodeados, decidieron entregarse. Mientras, los otros cuatro miembros del grupo permanecen aún en el lugar donde mantienen retenidas a las dos mujeres a la espera de concretar las negociaciones.

Las autoridades somalíes han confirmado que García y Bauzá están vivas

Asimismo, las autoridades somalíes han confirmado que tanto Mercedes García como Pilar Bauzá están vivas. Las identidades de las cooperantes han sido confirmadas por el embajador español en Nairobi (Kenia), Nicolás Martín Cinto, que viajará este jueves a Bossaso.

En ese sentido, los contactos entre los gobiernos español y somalí ya se han producido. Así, el ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, Miguel Ángel Moratinos, habló en la tarde de este miércoles con el primer ministro somalí, Alí Mohamed Gedi, a quien ha solicitado que se dé prioridad a la seguridad de las dos cooperantes.

Mohamed Gedi ha expresado a Moratinos "su disposición a colaborar en todo lo posible" teniendo en cuenta la complicada situación del país africano.

Secuestradas a primera hora de la mañana

García y Bauzá fueron capturadas hacia las 8.30 hora local (5.30 GMT) en la población de Bossaso, cuando se dirigían hacia un centro de nutrición para refugiados. Por el momento, se desconoce la identidad de los captores y el móvil del secuestro aunque sí se ha comunicado que el chófer que conducía el coche de las cooperantes formaba parte del grupo de secuestradores armados.

"Llevaba a las dos mujeres al hospital local cuando seis hombres armados se acercaron y bloquearon la carretera", había declarado el conductor somalí que supuestamente las llevaba a trabajar cuando tuvieron lugar los hechos.

Somalia vive desde 1991 una situación anárquica porque ningún Gobierno central ha logrado imponer su autoridad en el país. La asociación Médicos sin Fronteras trabaja en siete emplazamientos del sur y el centro de Somalia, incluyendo la capital, Mogadiscio.