"Le Bistrot de Pierrot" cerca de Via Laietana.
Imagen del restaurante "Le Bistrot de Pierrot" cerca de la Via Laietana. Pierre Verchere.

"Le bistrot de Pierrot", restaurante típico francés situado en la calle Julia Portet cerca de la Jefatura de Policia en Via Laietana, abrió sus puertas hace un año y medio. Con productos importados directamente desde Francia y una decoración completamente gala, el negocio tiene todos los elementos para ser exitoso. Menos su situación geográfica.

Ubicado en la calle Julia Portet, el restaurante se encuentra en el centro de las actividades y eventos que suceden en Barcelona. Entre ellos, las varias manifestaciones y actos políticos que se desarrollaron a partir de finales de septiembre. Pierre Verchere, dueño del restaurante, se ha puesto en contacto con 20minutos para explicar que "cuando empezaron a movilizar a la policía por el referéndum del 1 de octubre, también empezaron los problemas para mi negocio".

De septiembre a finales de noviembre, los policías habían colocado barreras de los dos lados de la calle, haciendo que el acceso al restaurante fuera muy complicado. "Debíamos justificar porqué queriamos pasar por esta calle. Los clientes venían hasta la puerta del local acompañados por un policía armado hasta los dientes" ha recordado Pierre, antes de agregar que "esto te impide poder trabajar correctamente. La situación era desagradable para los clientes, no apetece ir a comer con estas condiciones".

Durante este mismo periodo, el dueño del comercio de 180 m2 tenía dificultades para llegar hasta su local. "Es como si alquilases un piso pero no pudieses acceder a él", ha remarcado Pierre. Desde mediados de enero, el hombre de 32 años se enfrenta a un nuevo problema: obras que tapan la entrada del local y que complican la aproximación de los posibles clientes, además de alejarlos por el ruido de las máquinas y las vistas molestas.

Pierre Verchere delante de su restaurante.

Las obras se realizan para la próxima inauguración de un hotel H10 en la otra esquina de la calle del bistrot. "El permiso de obras era válido hasta el 2 de febrero. Es día 20 y todavía no han hecho ni la mitad" ha asegurado Verchere. La construcción ocupa toda la calle del lado de la acera del restaurante y obliga a los clientes a dar toda la vuelta a las barreras, lo que corresponde a unos 80 metros, antes de poder entrar en el local. "Solo pido que hagan un hueco en las barreras para poder acceder directamente al bistrot, que faciliten el camino, aumenten la visibilidad del negocio" ha declarado el dueño.

Después de 5 meses con el restaurante acorralado, Pierre ha perdido hasta un 40% de su clientela y unos 20.000 euros, obligandolo a reducir el número de empleados. "Antes eramos cinco personas, ahora solo somos dos" ha admitido Verchere, antes de precisar "yo estoy en la cocina y mi camarera esta sola para atender a los clientes. La pobre está abrumada". Además de encargarse de la cocina, Pierre también hace de lavaplatos y se ocupa de limpiar el bistrot.

Obras delante del restaurante.

Falta de ayuda

Después de haber intentado varias veces encontrar ayuda en el Ayuntamiento de Barcelona, Verchere desespera. "Son perdidas que no están compensadas, no hay ninguna reducción de cargas, el banco tampoco ha querido saber nada, no me han propuesto ni una devolución de parte del préstamo" ha explicado el dueño, antes de concluir "he sufrido y sigo sufriendo las consecuencias de todo esto sin poder hacer nada".

Para este tipo de situaciones, lo único que propone el Ayuntamiento es rellenar un formulario de queja que se tramita en un mes. Al cabo de estos 30 días, la entidad solamente tiene en cuenta el caso. Pierre ya ha enviado dos formularios y no ha obtenido respuesta.

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