Antidisturbios en el referéndum
La Policía Nacional traslada a una mujer tras requisar urnas en un ambulatorio el 1-O. Adrià Ropero / EFE

Algunas de las grabaciones de la emisora interna de los Mossos d'Esquadra evidencian que las diversas patrullas de seguridad ciudadana desplegadas el 1-O en los colegios electorales de Barcelona no utilizaron la fuerza en ningún momento para llevarse las urnas o los boletines.

Los agentes a pie de calle transmitieron a la central que el ambiente en muchos colegios era "lúdico y festivo" y en muchos de ellos había entre 250 y 300 personas en el exterior que hacían imposible una intervención forzosa de la policía. Por eso, algunos de ellos optaron para esperar e insistir verbalmente a los organizadores de las votaciones que los entregaran las urnas, cosa que algunos hicieron.

En las grabaciones, a las que ha tenido acceso 'La Vanguardia', se constata que al final de la jornada electoral la policía catalana permitió el escrutinio y recogió al final de todo las urnas que los responsables de las meses electorales les entregaron voluntariamente. Después comprobaron que los colegios cerraban definitivamente.

Estas grabaciones podrían servir a la magistrada de la Audiencia Nacional española Carmen Lamela para reforzar su acusación contra el mayor del cuerpo, Josep Lluís Trapero, y al del Supremo, Pablo Llarena, contra el consejero de Interior destituido Joaquim Forn.

Así, por ejemplo, en la escuela Mediterránea, en la Barceloneta, un agente comunicó por radio que les habían "entregado voluntariamente una urna que les quedaba por aquí en la escuela". A continuación, se justificaba diciendo que había entre 250 y 300 personas charlando, pero "muy cerca" de los agentes, cosa que dificultaba el acceso de los policías al centro. Más tarde, decían que la escuela ya estaba cerrada, se esperarían un rato y traerían la documentación y la urna a comisaría.

En un momento determinado, un mosso desde la sala central de mando pide a las patrullas saber qué escuelas están "totalmente cerradas y sin actividad". En un centro los agentes explican que han intentado llevarse las urnas "y al final" no pudieron, mientras en otro los ciudadanos estaban "echando las papeletas e las urnas desde un piso superior, con la gente con actitud festiva". "Desde la escuela se están enseñando un par de urnas, hay unas 300 personas, no podemos acceder sin temer por nuestra integridad física", dice otro.

"Han sacado una urna de la escuela y la están exhibiendo aquí ante las personas concentradas; nos hemos dirigido para adquirir esta urna y no nos lo han querido dar, están en círculo, no hemos podido cogerla. Ahora mismo están sacando de la escuela entre tres y cuatro urnas", relató otro agente.

Una cosa similar pasó en otro centro. "Nos hemos acercado para intentar buscar el responsable y solicitar las urnas, pero nos han comunicado que cierran el colegio, han empezado a cantar y no podíamos dialogar; había un montón de personas y nos hemos retirado", explicaba. Poco después, el agente añadía: "el colegio acaba de cerrar ahora mismo, hemos hablado con un responsable que nos ha dicho que van a hacer el escrutinio y que no tienen instrucciones de hacer nada más con las urnas".

En otro caso, sin embargo, sí que consiguieron las urnas. "Nos acabamos de traer siete urnas, sin violencia", relataba un policía a las 19.33 horas. Y dos minutos más tarde desde la centralita preguntan: "Han recogido ustedes las urnas o se las han dado?" Desde la patrulla respondían con uno "nos las han dado después de hablar con ellos, los hemos convencido de las bondades del tribunal y nos las han dado, no ha hecho falta la presencia de ARRO", concluye.

Por otro lado, en varias comunicaciones se escucha a varios mossos avisando la central de la presencia de la policía española, incluso con informaciones aportadas por los votantes.

Consulta aquí más noticias de Barcelona.