Así, los municipios beneficiados por estas actuaciones son Cieza, Ulea, Ojós, Lorquí, Ceutí, Molina de Segura, Las Torres de Cotillas, Archena y Alguazas, mediante restauraciones puntuales en cuatro kilómetros del cauce.

Las especies que se han plantado han sido, entre otras, álamos, almeces, olmos, tarays, lentiscos, adelfas, juncos, eneas y madreselvas. Los hábitats autóctonos son más ricos en biodiversidad que los dominados por especies invasoras, porque generan una mayor variedad de nichos donde las especies autóctonas pueden asentarse. Y es que, favorecer su desarrollo resulta clave para mantener un medio ambiente sostenible y para favorecer la adaptación y mitigación al cambio climático.

Las actuaciones han sido coordinadas con los diferentes Ayuntamientos y durante los dos próximos años se trabajará conjuntamente para el mantenimiento de las plantaciones, hasta que los casi 7.000 árboles y arbustos que se han plantado puedan mantenerse por sí mismos, ya que lograrían alcanzar el manto freático del río trascurrido dicho periodo.

El año pasado se abordó, durante una reunión con los alcaldes de la zona, la necesidad de trabajar en la mejora de los márgenes del tramo medio del río Segura. Además de velar por mantener la buena calidad de las aguas del río, apuntan las mismas fuentes, la restauración del ecosistema fluvial del Segura es también un objetivo primordial del organismo de cuenca.

En este sentido, la CHS coordina los proyectos LIFE+ Segura Riverlink y LIFE+ Ripisilvanatura, financiados por la Unión Europea, que tienen como objetivos la recuperación del bosque de ribera, la eliminación de especies invasoras y la superación de las barreras a la migración de peces.

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