Burbuja
Burbuja Rhet Maxwell

Reducción de las exigencias para optar a financiación, exceso de capital en el entorno emprendedor, proyectos que valen millones de euros tan sólo unos meses después de su creación, y un bajo porcentaje de compañías que finalmente se consolidan son algunos de los síntomas que hacen pensar en la existencia de una burbuja de las startups. A pesar de ello, los inversores consultados por Efe coinciden en la prudencia a la hora de determinar si efectivamente existe tal amenaza en el entorno emprendedor.

Para el presidente de Axon Partners Group, Francisco Velázquez de Cuéllar, es muy “difícil” dilucidar si realmente las startups se enfrentan a una burbuja. Sin embargo, advierte de que en las fases iniciales de gestación de la startup, “sí que podemos hablar de una cierta burbuja”, dado que hay empresas que “sin haber hecho prácticamente nada”, en apenas medio año de trabajo, “valen entre dos y cuatro millones”. Una supuesta burbuja que, no obstante, se va “suavizando” en las siguientes fases del desarrollo de la startup, apostilla.

El emprendedor y business angel, Bernardo Hernández, quien ha participado en compañías como Tuenti, Idealista.com, Fever o Wallapop, dice no creer en una burbuja financiera importante, aunque asegura que los excesos de capital “puede llevar a financiar proyectos que en situaciones más estándares, no se financiarían”. “Hay que tener cuidado porque se suele bajar el nivel de exigencia” y, por lo tanto, “el riesgo es muchísimo mayor”, subraya Hernández.

El inversor y director ejecutivo de Indexa Capital, François Derbaix, indica que “muchas startups consiguen una financiación grande”, lo que se traduce en mayor presión porque se exigen a estas compañías emergentes “un plan de crecimiento muy agresivo”, que eleva significativamente el nivel de riesgo.

Para el business angel y director de Startupxplore, Javier Megias, esta situación es “una barbaridad” porque “nunca ha habido en España tanto dinero para invertir en startups como ahora mismo”, y destaca que del año 2016 al 2017 la inversión “haya crecido en un 40%”.

El presidente de Axon Partners Group explica que desde la compañía suelen invertir “en un 1%” de las propuestas que reciben, dado que la gran mayoría directamente “no cualifican” para optar a una financiación y, de las startups que lo hacen, solamente “entre un 20% y un 25% tienen éxito”, entendiéndolo como crecimiento, generación de empleo o que se puedan vender en el mercado, por lo que el ratio “es bastante bajo”.

Según Derbaix, tan sólo el 20% sobrevive a los tres años, mientras que la posibilidad de que tanto el emprendedor como el inversor opten a algún tipo de beneficio es de “un 10%”. Se trata de unas cifras que empeoran si se aumenta el nivel de exigencia y ambición de la startup, tal y como afirma Bernardo Hernández, quien asegura que “solamente el 0,4% suelen tener éxito considerable”, es decir, “valer más de 40 millones de dólares” (32 millones de euros).

El papel de las administraciones públicas

Javier Megias asegura  que “el entorno público no está diseñado por defecto para entender el entorno emprendedor”, sino que las entes públicas “deben centrarse en analizar y arreglar los fallos del mercado” y en “ayudar a invertir” a la empresas en las “fases iniciales”. Por su parte, François Derbaix señala que, por lo general en el entorno público, “existe mucho freno a la innovación” que principalmente se debe a un “exceso de regulación” cuyo objetivo es, asegura, defender el actual status quo de las grandes compañías.

En este sentido, Velázquez de Cuéllar también se muestra crítico y sostiene que, a pesar de que el entorno emprendedor en España es favorable, existe “una regulación muy grande” tanto a nivel nacional y europeo, la cual desde el punto de vista fiscal y tributario, es “atosigante” porque obliga a muchas compañías a  tener un departamento financiero full time, que impide que a la compañía centrarse plenamente en su actividad.

En España se realizan “muchos test” al emprendedor, dado que “a los seis meses de iniciar el proyecto ya hay exámenes y mucha presión”, lo que acaba derivando en una situación “muy preocupante”, asegura el presidente de Axon Partners Group. Asimismo, sostiene que en España “se ha maleducado a los emprendedores”, en parte, por lo actitud de “amiguito con el emprendedor” de ciertos inversores, lo cual se acaba traduciendo, junto con el exceso de capital, en una “falta de respeto por el dinero”.

Bernando Hernández también cree que el entorno emprendedor en España “podría mejorar”, y a pesar de que hoy en día “el tejido es más maduro y es más facundo”, no es una “situación óptima equiparable” a otros entornos europeos como Londres o Berlín. Por último, asegura que la Administración es conservadora y siempre “va por detrás”, en parte porque “hay muchas que cambiar” y quienes deberían hacerlo, “no lo entiende”, de modo que, ante este panorama, “es muy difícil legislar”.