Infidelidades
El móvil ha cambiado la manera de relacionarnos y esto ha influido, para lo bueno y lo malo, en las relaciones de pareja. GTRES

Los estilos de vida están cambiando con la irrupción de las nuevas tecnologías en nuestras vidas. El smartphone, las redes sociales y las apps de mensajerías instantánea como Whatsapp acaparan cada vez más nuestro tiempo diario y ello conlleva que todo cambie en las relaciones interpersonales, especialmente en lo que se refiere al terreno sentimental.

Kaspersky ha explicado recientemente que el papel de la privacidad y la transparencia en las relaciones de pareja está cambiando "por la presencia de dispositivos digitales y de actividad 'online'". Así, según un estudio de la empresa rusa desarrollado por Toluna, el 80% de los usuarios cree que las parejas deben tener un espacio privado propio, tanto 'online' como 'offline'.

El estudio de Kaspersky Lab también ha concluido que uno de cada tres usuarios de internet entrevistados admite espiar a su pareja 'online' para ver qué hace. La cifra se eleva a casi la mitad en los casos de relaciones no estables. Asimismo, según la encuesta, las parejas infelices son más propensas a pensar que su privacidad se encuentra en peligro (31%), en comparación con aquellos con una relación feliz (15%).

Precisamente, un 76% de las parejas menos felices quiere mantener en privado algunas de sus actividades, frente al 54% de aquellos que se encuentran en una relación satisfactoria. Entre los principales asuntos que suelen ocultar se encuentran el contenido de los mensajes que se envían a otras personas, cómo gastan su dinero, algunos archivos personales y los sitios web visitados. Un 33% de las parejas encuestadas ha discutido después de que alguno de los dos haya visto algo que el otro no quería compartir.

Por su parte, un 70% valora más sus relaciones que su privacidad, mientras que la mitad de las parejas comparte abiertamente los códigos PIN y contraseñas de sus dispositivos. Además, una cuarta parte de los encuestados tiene sus huellas digitales reconocidas en los dispositivos de sus parejas.