Acto contra el cáncer infantil de la UCA
Acto contra el cáncer infantil de la UCA UCA

Según informa la institución académica en un comunicado, este acto ha contado con la presencia del vicerrector de Investigación de la UCA, Casimiro Mantell; del decano de la Facultad de Ciencias, José Manuel Gómez Montes de Oca, y de la investigadora responsable del estudio, María Rosa Durán.

Además de dar a conocer el proyecto, en esta jornada se han instalado dos expositores informativos, uno centrado en este estudio, liderado por la UCA, y otro donde la Asociación de Apoyo a Familiares y Enfermos de Leucemia (Apoleu) ha informado a todo los miembros de la comunidad universitaria que lo desearan sobre la donación de médula ósea.

Asimismo, tras la presentación del proyecto, se ha llevado a cabo un acto simbólico en donde representantes institucionales, alumnado, profesorado, miembros del personal de Administración y Servicios de la UCA y demás asistentes han pintado sus manos de amarillo (símbolo que representa a los pacientes de cáncer más jóvenes de todo el mundo) y las han plasmado sobre un panel blanco donde podía leerse "Recaída 0".

LUCHAR CONTRA LA LEUCEMIA LINFOBLÁSTICA

La leucemia linfoblástica aguda es un tipo de cáncer de la sangre en el que se producen cantidades excesivas de linfocitos inmaduros (linfoblastos). En ella, las células cancerosas se multiplican rápidamente e invaden a las células normales de la médula ósea impidiendo que realicen su función habitual.

Aunque los resultados de los tratamientos actuales consiguen curar al 80 por ciento de los niños afectados, todavía la recaída supone la quinta neoplasia más frecuente en la edad pediátrica y una de las más letales. Es decir, entre el 15 y 20 por ciento de los niños recaen en esta enfermedad.

Estos datos indica que aún se desconocen factores pronósticos que permitan identificar correctamente el grupo de riesgo. Es por ello que se debe mejorar la clasificación de la leucemia linfoblástica encontrando nuevos biomarcadores moleculares que permitan a la comunidad científica dar en la diana terapéutica con la cuál se eviten las recaídas y ayude a conseguir la curación del cien por cien de los pacientes.

Para conseguir este objetivo, investigadores de la UCA, del Laboratorio de Oncología Matemática de la Universidad de Castilla-La Mancha y de la Unidad de Hematología Pediátrica del Hospital de Jerez de la Frontera han puesto en marcha el proyecto 'Recaída 0: Matemáticas contra la leucemia infantil'.

Esta iniciativa, coordinada por la profesora María Rosa Durán, perteneciente al grupo de investigación FQM-201: Teoría de Bifurcaciones y Sistemas Dinámicos de la UCA, se centra en mejorar la clasificación de riesgo de pacientes de leucemias linfoblásticas agudas por medio de algoritmos matemáticos, para así anticipar las resistencias a los tratamientos y evitar las recaídas.

Además, los investigadores trabajan en diseñar estrategias terapéuticas óptimas que curen a más pacientes y reduzcan la toxicidad de los tratamientos.

De esta forma, "buscamos identificar nuevos biomarcadores pronósticos, de respuesta y resistencia a los tratamientos usando todos los datos obtenidos del diagnóstico integrado, especialmente en la citometría de flujo", ha explicado la investigadora principal del proyecto.

Esta prueba de rutina permite conocer la expresión molecular en la superficie de cada célula tumoral (de la muestra de hasta 106 células) y caracterizar el perfil inmunofenotípico de las células leucémicas.

De la enorme cantidad de información que proporciona esta prueba sólo se utiliza una pequeña parte para identificar el fenotipo del clon mayoritario, "pero se podría usar para buscar patrones de clones minoritarios que puedan estar relacionados con una posible resistencia al tratamiento", ha detallado Durán.

"Hay que tener en cuenta que en el primer diagnóstico se suele encontrar el clon mayoritario, es decir, el conjunto de células malignas que provocan la leucemia, pero a veces suele haber un conjunto de células, que sería el clon minoritario, que no se detecta en el diagnóstico y suelen estar escondidas y que aparecen al cabo de unos años provocando la recaída", ha abundado.

Por ello, "en nuestra investigación queremos revisar los factores que afectan al diagnóstico y a la clasificación de las leucemias agudas y todos los datos útiles que nos aporte el seguimiento de la enfermedad mínima residual", ha indicado Durán.

Esto tiene el potencial de ir mucho más allá de las proyecciones bidimensionales que se utilizan actualmente para interpretar los datos. Además, esta información está disponible longitudinalmente en tiempo con lo cual se dispondrá también de las evoluciones temporales de estos nuevos biomarcadores, incrementando la información disponible con potencial utilidad clínica.

Este novedoso y singular proyecto podría poner sobre la mesa nuevos patrones que serían capaces de predecir la existencia de posibles recaídas, y con ello llegar a conseguir la remisión completa de la enfermedad.

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