Momento De La Rueda De Prensa De La Asociación De Constructores De Baleares
Momento De La Rueda De Prensa De La Asociación De Constructores De Baleares Europa Press

Igualmente, el empleo en construcción en Baleares ha crecido un 11 por ciento hasta los 48.658 trabajadores, mientras que la inversión se ha incrementado más de un 17 por ciento hasta los 1.730 millones de euros, -pese a una caída de más de un 2% en la inversión pública-.

DIFICULTADES DE ACCESO A LA VIVIENDA

Por Islas, en Mallorca el número de viviendas visadas ha ascendido un 24 por ciento; en Menorca, ha disminuido un 9,58 por ciento; y en Ibiza, la cifra de visados ha crecido un 53 por ciento. El aumento de la inversión total en vivienda (899 millones) ronda el 33 por ciento.

Con todo, el presidente de la Asociación, Eduardo López, ha alertado de que "el ciudadano medio sigue teniendo dificultades para acceder a vivienda asequible", y ha reclamado políticas públicas para cambiar esta situación incentivando la inversión privada.

"El número de viviendas crece y crecen los metros cuadrados, por lo que estamos hablando de viviendas del más alto poder adquisitivo y ése no es el objetivo que deberíamos marcarnos como sociedad", ha avisado López, que ha reivindicado que el rango de precios "debería ser lo suficientemente variable para las economías medias y bajas".

En este sentido, los constructores de Baleares creen que la Ley de Vivienda que está preparando el Govern "no va a favorecer a que la gente con menos poder adquisitivo pueda acceder a una vivienda".

Asimismo, el presidente de los constructores ha indicado que se prevé construir unas 500 viviendas de protección oficial (VPO) en tres años -unas 140 por año- lo que "no puede resolver la demanda y el problema de vivienda asequible".

Además, considera que con las normas actuales "la iniciativa privada no puede hacer VPO" porque no puede asumir los costes. "Si no se generan otro tipo de normativas que lo apoyen difícilmente vamos a tener esa vivienda económica", ha lamentado.

LA INCERTIDUMBRE POR LOS CAMBIOS LEGISLATIVOS, PRINCIPAL AMENAZA

Paralelamente, la Asociación de Constructores ha identificado como "principal amenaza" para el sector la "incertidumbre" por los cambios legislativos.

En este contexto, López ha manifestado la preocupación del sector por las moratorias en la construcción -por ejemplo, la de hoteles boutique en Palma o la moratoria comercial del Consell de Mallorca- y la falta de un plan estratégico de inversiones públicas y de incentivación de la inversión privada. "No tenemos seguridad jurídica y es clave tenerla para que los inversores puedan apostar por algo", ha apostillado.

Otro de los principales temores para las constructoras es el "retraso desmesurado" en la concesión de licencias de obras -de media, nueve meses en Palma-, porque ocasiona "un grave perjuicio a las empresas constructoras" al obligarles a invertir en un suelo que no genera ingresos. Además, la normativa puede cambiar durante el periodo en el que se tramitan las licencias.

CRECE EL EMPLEO EN LA CONSTRUCCIÓN

El empleo en la construcción ha crecido cerca de un 11% en 2017, con 4.808 puestos más que en 2016, hasta los 48.658. Con todo, para el presidente de la Asociación de Constructores, pese a que se han recuperado 14.000 empleos desde la crisis, la cifra está aún lejos de los 55.000 trabajadores que la situación idónea de estabilidad.

Los principales problemas para las empresas son la falta de mano de obra cualificada, con formación que también es necesaria para reducir la siniestralidad laboral, han advertido desde la Asociación.

INVERSIÓN

En cuanto a la inversión, en 2017 se ha alcanzado la cifra de 1.730 millones de euros, un 17,66 por ciento más que el año anterior con 260 millones más. Los constructores sitúan el ideal de estabilidad entre los 2.000 y 2.100 millones, por lo que han valorado el dato como positivo pero todavía lejos del objetivo.

"Estamos ante un sector muy vulnerable que puede llegar a perder 10.000 trabajadores en un año, por lo que se necesitan políticas que generen estabilidad", ha reclamado Eduardo López.

La mayor parte de la inversión corresponde al sector privado (1.365 millones), cerca de un 25 por ciento más que en 2016. Por Islas, Mallorca sigue la tendencia de los últimos años y marca un crecimiento del 25,35 por ciento; Menorca ha aumentado su inversión un 31 por ciento, si bien es la isla que menos inversión tiene; y en las pitiusas crece un 19 por ciento.

Por el contrario, la inversión pública ha caído un 2,59 por ciento durante 2017, con una cifra de 364 millones. Las inversiones autonómicas son las que más se han reducido (-43%) mientras que las locales crecen (61,15%).

INVERSIÓN TURÍSTICA

La inversión turística en la construcción en Baleares ha aumentado casi un 6 por ciento en 2017 hasta los 335,7 millones. El reparto ha sido desigual por Islas: en Ibiza y Formentera ha decrecido un 27 por ciento; en Menorca se ha incrementado en un 64 por ciento -con la construcción de un único nuevo hotel-; y en Mallorca ha crecido cerca de un 12 por ciento.

Para la Asociación de Constructores, ha sido "un buen ejercicio" gracias al "efecto llamada del periodo de ventajas que se otorgaban por incremento de plantas y aumento de categoría de los establecimientos", aunque ya ven "futuras sombras" que marcan una ralentización en 2018 por la falta de "políticas sustitutivas y compensatorias de la ley general turística".

INDUSTRIA Y COMERCIO

En lo que respecta a las obras en industria y comercio, la inversión en el conjunto de Baleares ha experimentado un impulso del 56 por ciento (en Mallorca crece un 53%, Menorca un 28% y las pitiusas un 90%).

Eduardo López ha explicado estos elevados porcentajes en que vienen "de unas cifras muy bajas en estos sectores".

PREVÉN UN AUMENTO DE LA OBRA PÚBLICA POR LAS ELECCIONES

Finalmente, la Asociación ha avanzado las previsiones para 2018, año en el que esperan ver un aumento de la obra pública ante la proximidad con las elecciones, ya que "las administraciones ya están aprovechando para licitar obras". También esperan que las obras en comercio sigan creciendo si se mantiene la tendencia de consumo.

Según las previsiones de las constructoras, la vivienda continuará creciendo y siendo el gran peso del sector, con aumentos significativos en la construcción de viviendas plurifamiliares y estabilidad en las unifamiliares.

Sin embargo, los constructores esperan un cambio de tendencia en las inversiones del sector turístico que atribuyen a la falta de incentivos. Con todo, 2018 "será un buen año por la inercia de proyectos", pero tiene "una fecha de caducidad cercana".