JULIAN ASSANGE
Imagen tomada el 5 de febrero de 2016 del cofundador de WikiLeaks durante una rueda de prensa desde el balcón de la embajada de Ecuador en Londres. EFE

La justicia británica rechazó este martes los argumentos de la defensa del activista australiano Julian Assange, que pedía que se levante la orden de detención que pesa sobre él en el Reino Unido al considerarla una medida "arbitraria, poco razonable y desproporcionada".

La Corte de Magistrados de Westminster ya respaldó la semana pasada que la policía arreste a Assange si abandona la embajada de Ecuador en Londres, donde está refugiado desde 2012. Los abogados del fundador de WikiLeaks sostuvieron ante el tribunal que la decisión va en contra de los "intereses de la justicia" y representa un castigo "desproporcionado", razonamientos que la juez también rechazó.

Assange, que ha divulgado miles de documentos gubernamentales confidenciales a través de su portal de filtraciones, se recluyó en la legación diplomática ecuatoriana para evitar ser extraditado a Suecia, que le reclamaba por presuntos delitos sexuales.

Estocolmo cerró el caso y retiró la orden de búsqueda contra él el pasado mayo, pero la justicia británica continúa pidiendo que responda por no haberse presentado ante un tribunal cuando así lo requerían los términos de su libertad condicional, un delito que se castiga con una pena máxima de un año de cárcel en el Reino Unido.

Assange y su defensa han argumentado, por su parte, que si es detenido podría activarse una orden de extradición desde Estados Unidos, donde aseguran que afrontaría múltiples acusaciones por espionaje que podrían comportar cadena perpetua. La magistrada Emma Arbuthnot consideró este martes en su sentencia que la orden de detención contra el australiano es una "respuesta proporcionada" ante su ruptura de la libertad condicional, "incluso cuando el señor Assange ha visto restringida su libertad durante varios años".

"Los acusados en libertad condicional en todo el país, así como las personas que afrontan una extradición, se presentan ante los tribunales para afrontar las consecuencias de sus propias decisiones", adujo la juez. "Él debería tener el coraje de hacer lo mismo", agregó la magistrada, que consideró que "ciertamente no va en contra del interés público" mantener la orden de arresto.

Al conocer la decisión, Assange afirmó a través de Twitter: "No tiene buen aspecto. Hasta ahora, la juez está simplemente defendiendo las acciones del Estado británico". El abogado Gareth Peirce, parte del equipo legal de Assange dijo a los medios a la salida del tribunal que todavía no han decidido si recurrirán la decisión ante instancias superiores.

En un intento por desbloquear la situación de Assange en el Reino Unido, el Gobierno de Quito le concedió en diciembre la nacionalidad ecuatoriana y pidió para él un estatus diplomático. El Ministerio de Exteriores británico se negó sin embargo a aceptar a Assange como un agente diplomático, lo que le habría permitido abandonar la legación ecuatoriana sin ser detenido.